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Calculadora de bitrate

Suma las dos pistas antes de darte el tamaño, va también en sentido inverso, y mide el caudal real de un fichero sin subirlo a ningún sitio.

Las dos pistas

+ =
Total
6160 kbps

El total es vídeo más audio. Parece obvio y no lo es: de las ocho páginas que hoy rankean para esto, ninguna suma el audio antes de decirte cuánto va a ocupar el fichero, así que todas se quedan cortas.

Tamaño del fichero

Con esas dos pistas, ese rato ocupa

2.58 GB

Al revés: cabe en

Caudal de vídeo necesario

951 kbps

Pon el tamaño que te dejan subir y te digo a qué caudal de vídeo hay que grabar. El audio no se toca, porque su caudal se elige por calidad y no para cuadrar una cifra.

Punto de partida por resolución

fps
9331 kbps

Es un punto de partida, no una respuesta. Lo que hace falta de verdad depende de cuánto se mueva la imagen: los mismos 1080p60 que van sobrados con un plano fijo se deshacen con confeti.

Lo que admite cada plataforma

Máximo de vídeoSugerido 1080p60Audio
Twitch60006000160
YouTube51.00012.000384
Kick80008000160
TikTok80006000128

Límites y recomendaciones publicados por cada servicio, no medidos aquí, y cambian sin avisar. Están porque una calculadora que te da 12.000 kbps para Twitch acierta en la aritmética y falla en todo lo demás.

¿Te cabe por la subida?

Necesita
6.16 Mbps
Presupuesto al 80%
8 Mbps
Cabe · 61.6% de tu subida

Regla de oro: no pases del 80% de tu subida medida. La medida se tomó en un instante, la línea la comparte todo lo que hay en casa, y un codificador que llena el tubo justo empieza a perder fotogramas en cuanto alguien más pide sitio.

Cuánto grabas en la tarjeta

A ese caudal te caben

23 h 5 min

Mide un fichero de verdad

Ninguna de las páginas que rankean hace esto, y no hace falta servidor: el navegador lee la duración del fichero, y tamaño entre duración es el caudal medio real —el que produjo el codificador, no el que le pediste—. El fichero no sale de tu ordenador.

Bits y bytes

Un caudal se mide en bits por segundo y un fichero en bytes: hay que dividir entre 8. Y un kilobit son 1.000 bits, no 1.024 — esa es la convención que usan los codificadores. El tamaño, en cambio, se enseña aquí en unidades binarias, que es como lo enseña tu sistema operativo. Esa mezcla es la mitad de la confusión de este tema.

Nada de esto depende del códec en la aritmética, pero sí en el resultado: los mismos 6.000 kbps se ven bastante mejor en H.265 o AV1 que en H.264, porque el codificador más nuevo aprovecha mejor cada bit. Si cambias de códec, cambia también el caudal.

Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.

El bitrate es cuántos bits gasta cada segundo de grabación. Multiplícalo por la duración, divide entre ocho y tienes el tamaño del fichero. Esa es la cuenta entera, y es la parte fácil.

Lo difícil es lo que la cuenta se deja fuera. Un vídeo no es una pista, son por lo menos dos: la imagen y el sonido. De las ocho páginas que hoy rankean para este término, ninguna suma la pista de audio antes de decirte el tamaño, así que todas se quedan cortas: unos 82 MB en una grabación de una hora con 192 kbps de audio. Aquí se suman, se enseña el total y la cuenta se puede hacer al revés desde el tamaño que te dejen subir.

Además mide un fichero que ya tengas. El navegador puede leer la duración de un vídeo sin subirlo a ninguna parte, y tamaño entre duración es el caudal que el codificador produjo de verdad, que muchas veces no es el que le pediste.

Manual

Cómo se usa

  1. 1

    Pon las dos pistas, no solo el vídeo

    El vídeo y el audio se meten por separado y se suman. Si solo sabes uno de los dos números, la tabla de plataformas de abajo rellena una pareja razonable.

  2. 2

    Mete la duración para saber el tamaño

    Los minutos te dan el tamaño del fichero con las dos pistas contadas. La cifra va en unidades binarias, que es como te la va a enseñar tu sistema.

  3. 3

    O ve al revés desde un límite

    Si algo solo admite 500 MB, lo pones ahí y sale el caudal de vídeo al que hay que grabar. El audio se queda donde lo dejaste, porque su caudal se decide por calidad y no para cuadrar una cifra.

  4. 4

    Compruébalo contra tu subida

    Para directo, mete tu velocidad de subida medida. La comprobación se guarda una quinta parte de la línea, que es lo que evita que la primera descarga de fondo te cueste fotogramas.

  5. 5

    Planifica la tarjeta antes de rodar

    Pon el tamaño de la tarjeta y te dice cuánto puedes grabar. Es la cuenta que todo el mundo desearía haber hecho antes en vez de después.

  6. 6

    Mide algo que ya hayas grabado

    Elige un fichero y te da su caudal medio real. Compararlo con lo que pusiste en el codificador es la forma más rápida de descubrir que un preset no hacía lo que creías.

En detalle

Lo que conviene tener en cuenta

Dónde se van los bits de verdad

Un códec gasta bits en el cambio. Un plano fijo de una pared no cuesta casi nada después del primer fotograma, porque cada fotograma siguiente se puede describir como «igual que antes». El movimiento, el grano, el agua, las hojas, el confeti y los paneos rápidos son caros por lo mismo: muy poco del fotograma nuevo se puede predecir del anterior.

Por eso un solo número no puede responder a «qué caudal necesito». Los mismos 6.000 kbps que van sobrados con una webcam y unas diapositivas se deshacen a la vista en un juego de coches. Los puntos de partida de aquí escalan con los píxeles y los fotogramas, que es la parte previsible; el resto es mirar el resultado.

  • Barato · planos fijos, diapositivas, gente hablando, animación
  • Medio · cámara en mano, la mayoría del gameplay, deporte de lejos
  • Caro · confeti, lluvia, hojas, humo, paneos rápidos, grano de película
  • Gratis · el silencio y el negro, que no cuestan prácticamente nada

Elegir el caudal de audio a propósito

El audio es una parte pequeña del total y una parte enorme de que la gente se quede. 128 kbps de AAC valen para voz, 160 a 192 es lo habitual en directo, y 256 o 320 merecen la pena si hay música. Pasar de 128 a 192 cuesta unos 27 MB por hora, que no es nada al lado de la pista de vídeo.

El error que conviene evitar es dejarlo en lo que trajera el preset mientras afinas el vídeo con cuidado. Una voz comprimida que suena delgada espanta antes que una imagen un poco blanda.

Leer un fichero que el navegador no sube

La medida de aquí funciona pasándole el fichero al navegador como una URL local y preguntándole al elemento de medios cuánto dura. No se manda nada a ninguna parte: ningún servidor ve el fichero y no hay subida que esperar, y por eso funciona al instante con una grabación de cuatro gigas.

Lo que sale es la media de verdad: bytes totales entre segundos totales, con las dos pistas y el contenedor incluidos. Eso lo convierte en el número correcto para planificar almacenamiento y en el número equivocado para juzgar momento a momento una codificación de caudal variable, que necesita una herramienta que lea el flujo fotograma a fotograma.

Historia

Todos los caudales que has usado salen de un límite físico

Los números de este campo parecen arbitrarios y casi ninguno lo es. Son la forma de un hardware que ya no existe.

Empieza por 1.411 kbps, el caudal de un CD de audio: 44.100 muestras por segundo, 16 bits cada una, dos canales. Esa cifra no se eligió por elegancia. La frecuencia de 44,1 kHz viene de los magnetoscopios que Sony usaba para guardar audio digital antes de que existiera el CD, donde el número de líneas y de campos por segundo decidía cuántas muestras cabían. La velocidad de barrido de un formato muerto es la razón de que tu música vaya a 44,1 y no a 40.

El H.261, el primer códec de vídeo que funcionó de verdad, llegó en 1988 y se especificó en múltiplos de 64 kbit/s, porque estaba pensado para RDSI y un canal RDSI eran 64 kbit/s. El MPEG-1 vino en 1993 con un objetivo de en torno a 1,5 Mbit/s, elegido para caber en la velocidad sostenida de un lector de CD-ROM de una sola velocidad. El Vídeo CD existe porque ese número y ese lector coincidieron.

El MP3 salió ese mismo año, y los 128 kbps se convirtieron en el mito de la «calidad CD»: son la novena parte del caudal real de un CD, y se hicieron estándar porque era más o menos lo que un módem de los noventa podía mover en algo parecido al tiempo real. El H.264 llegó en 2003 y todavía sostiene la mayor parte del vídeo de internet; el H.265 en 2013 y el AV1 en 2018 sacan más de los mismos bits, y por eso los mismos 6.000 kbps se ven mejor cada pocos años sin que nadie toque un ajuste.

Y algunos límites no son técnicos en absoluto. El techo de 6.000 kbps de Twitch es una decisión económica: cada directo se transcodifica a varias calidades para quien tiene peor conexión, y transcodificar es la parte cara del negocio. YouTube admite mucho más porque no tiene que hacerlo en vivo.

1.411
kbps de un CD, heredados de un magnetoscopio
1988
H.261, en múltiplos de un canal RDSI
1,5 Mbit/s
MPEG-1, la velocidad de un CD-ROM 1x
÷ 8
De bits a bytes, donde los megas dejan de cuadrar
Cómo funciona

Una multiplicación y dos unidades que no encajan

La aritmética es caudal por duración entre ocho. Un directo a 6.000 kbps durante una hora son 6.000 × 3.600 = 21.600.000 kilobits, o sea 2.700.000 kilobytes, o sea unos 2,6 GB. Ahí no hay nada difícil.

Lo que despista es que hay dos unidades distintas en juego y las dos se llaman con las mismas letras. Los caudales usan el sistema internacional: un kilobit son 1.000 bits, porque es la convención de los codificadores y del equipo de red. Los tamaños de fichero en tu ordenador usan binario: un kibibyte son 1.024 bytes, aunque todo el mundo lo etiquete como KB. La diferencia se acumula, y al llegar a los gigabytes es del 7,4%. Esta página calcula en SI y enseña los tamaños en binario, que es la combinación que cuadra a la vez con los ajustes que escribes en el codificador y con lo que verás en el explorador de archivos.

Y luego está la división entre ocho, que es donde dejan de encajar la velocidad de internet y el tamaño de los ficheros. Tu operadora vende megabits por segundo; la ventana de descarga cuenta megabytes. Una línea de 100 Mbps mueve como mucho 12,5 MB/s, y quien se haya preguntado por qué una conexión «de 100 megas» descarga «a doce» acaba de encontrarse con esto.

El contenedor añade un poco encima de todo eso. Un MP4 o un MKV llevan índices, marcas de tiempo y cabeceras además del audio y el vídeo: normalmente menos del uno por ciento en una grabación larga, y proporcionalmente peor en una muy corta. Es poco para planificar y suficiente para explicar por qué tu fichero salió un pelín más grande de lo que decía la cuenta.

A mano

Hacerlo en papel

Merece la pena hacerlo una vez, porque la forma de la cuenta te dice qué mando tocar cuando un fichero es demasiado grande.

  1. 1

    Vídeo más audio, en kbps. 6.000 para la imagen y 160 para el sonido son 6.160 kbps.

  2. 2

    Una grabación de diez minutos son 600 segundos. 6.160 × 600 = 3.696.000 kilobits.

  3. 3

    3.696.000 ÷ 8 = 462.000 kilobytes, usando el kilobit del SI, que es lo que quiere decir el codificador.

  4. 4

    462.000 kB son 462.000.000 bytes, que el explorador llamará unos 440 MB porque divide dos veces entre 1.024.

  5. 5

    Multiplica los bytes objetivo por 8, divide entre los segundos y resta el caudal de audio. Lo que queda es el caudal de vídeo que cabe.

Diagnóstico

Si algo no funciona

Síntoma:El tamaño de aquí no cuadra con el de otras calculadoras

Causa probable:
Casi todas dan solo la pista de vídeo. En una hora con 192 kbps de audio son 82 MB de diferencia, y en un rodaje largo es más que una tarjeta.
Qué hacer:
Compara lo comparable: pon el campo de audio a cero aquí y los números coincidirán. Y luego vuelve a ponerlo, porque tu fichero lo va a llevar.

Síntoma:Se me caen fotogramas aunque la comprobación diga que cabe

Causa probable:
La comprobación usa la subida que has escrito tú. Si viene de un test hecho con la línea tranquila, es un número optimista, y el wifi en concreto varía mucho más de lo que enseña un test suelto.
Qué hacer:
Repite el test con la casa a pleno rendimiento y usa esa cifra. Si aun así se cae, baja el caudal una quinta parte y pasa a cable: esos dos cambios arreglan la gran mayoría de los casos.

Síntoma:El selector dice que no puede leer la duración

Causa probable:
El navegador solo lee metadatos de los contenedores que sabe reproducir. Un MKV con un códec raro, un formato RAW de cámara o un fichero copiado a medias van a fallar los tres.
Qué hacer:
Prueba con un MP4, un MOV o un MP3. Si el fichero te importa y el navegador no lo abre, cualquier reproductor te dará la duración y puedes hacer la división tú: bytes por 8, entre los segundos, entre 1.000.

Síntoma:El caudal medido sale muy por debajo de lo que puse

Causa probable:
Codificaste con objetivo de calidad y no con caudal fijo, y el contenido no necesitaba los bits. Los planos quietos cuestan casi nada de codificar.
Qué hacer:
Suele ser buena noticia más que un fallo. Si necesitas un tamaño previsible, pon el codificador en caudal constante y el fichero caerá donde dice la cuenta.
Curiosidades

Datos curiosos

Un CD de audio pesa más que casi cualquier directo

Un CD sin comprimir va a 1.411 kbps. Un directo normal de Twitch mete toda su imagen y su sonido en 6.160, es decir, unos cuatro CD de datos para un vídeo que sin comprimir sería miles de veces mayor.

Los 44,1 kHz vienen de una cinta de vídeo

Antes del CD, el audio digital se guardaba en magnetoscopios. El número de líneas útiles por campo, multiplicado por la frecuencia de campo, es lo que hizo cómoda la cifra de 44.100 muestras por segundo, y se quedó pegada a todos los CD que se han prensado.

El Vídeo CD existe por culpa de un lector

El MPEG-1 apuntó a 1,5 Mbit/s porque era lo que sostenía un lector de CD-ROM de una velocidad. El formato se diseñó hacia atrás desde el aparato en el que tenía que sonar.

El H.261 contaba en canales de teléfono

El primer códec de vídeo práctico se especificó como p × 64 kbit/s, donde p eran los canales RDSI que pudieras pagar. Toda su estructura de caudales era la de la red telefónica.

El límite de Twitch es de contabilidad

El techo de 6.000 kbps no tiene que ver con lo que aguanta la red. Cada directo se transcodifica a varias calidades para quien tiene peor conexión, y eso cuesta lo suficiente como para poner un tope a la entrada.

Dudas

Preguntas frecuentes

¿Qué caudal uso para 1080p60?

Entre 4.500 y 9.000 kbps en H.264, y 6.000 es la respuesta habitual porque es el techo de Twitch. La versión honesta es que depende de cuánto se mueva la imagen: un plano de alguien hablando va sobrado con 4.500 y un juego con paneos rápidos y partículas no va cómodo ni con 9.000. Empieza por la sugerencia de aquí y mira el resultado sobre el contenido que haces tú.

En España tengo fibra simétrica. ¿Cambia algo?

Cambia bastante, y casi todas las guías están escritas sin tenerlo en cuenta. Buena parte del mundo tiene subida asimétrica —cable o ADSL con una décima parte de la bajada—, así que los consejos suelen girar en torno a exprimir una subida escasa. Con 300/300 o 600/600 la subida deja de ser el cuello de botella y el límite pasa a ser el que ponga la plataforma: en Twitch seguirás sin poder pasar de 6.000 kbps por mucha fibra que tengas. Lo que sí conviene mirar entonces es el wifi, que varía mucho más que la fibra.

¿Por qué mi fichero es más grande de lo que decía la calculadora?

Casi siempre por la pista de audio, que es justo el error que esta página existe para arreglar: la mayoría de calculadoras dan el tamaño solo del vídeo. Después, por el contenedor: un MP4 lleva índices y cabeceras además de las pistas. Y si codificaste con caudal variable, el número que pusiste era un objetivo o un nivel de calidad, no una promesa.

¿CBR o VBR?

Constante para directo, variable para grabar. Un directo va por un tubo de ancho fijo y el otro extremo necesita previsibilidad, así que CBR es lo que piden todas las plataformas. Una grabación no tiene esa atadura, así que el VBR —o mejor, un objetivo de calidad tipo CRF— gasta bits en los planos difíciles y los ahorra en los fáciles, y sale un fichero más pequeño con la misma calidad.

¿Cuánta subida necesito para emitir?

Tu caudal total más un margen que se note. La regla es no pasar del 80% de tu subida medida, porque la medida fue un instante y la línea la comparte todo lo que hay en casa. Con 6.160 kbps de total quieres al menos 8 Mbps de subida, y quieres que nadie esté subiendo fotos justo cuando empiezas.

¿El códec cambia el tamaño del fichero?

Para un caudal dado, no: el caudal es el tamaño. Lo que cambia es lo bien que se ve. El H.265 y el AV1 sacan bastante más calidad de los mismos 6.000 kbps que el H.264, así que cambiar de códec suele significar bajar el caudal para el mismo resultado, no mantenerlo y quedarte con un fichero más grande.

¿Por qué se me entrecorta el directo si el caudal cabe?

Porque un test de velocidad mide un instante con la línea vacía. La subida se comparte, varía a lo largo del día y el wifi varía de un segundo a otro. Un directo al 95% de tu subida funciona perfectamente hasta que cualquier otra cosa usa la red. Para eso está el presupuesto al 80% de la comprobación.

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