Test de píxeles muertos
Nueve colores a pantalla completa y un desatascador. Distingue un píxel muerto de uno atascado, que no es lo mismo ni se arregla igual.
El fondo clave: cualquier punto encendido salta a la vista. También muestra fugas de luz en los bordes.
El color ya se muestra aquí abajo: puedes recorrerlos sin salir de la página. Para revisar los bordes de verdad hace falta pantalla completa, porque la barra del navegador tapa la franja superior.
Parpadeo rápido de colores en una zona pequeña. A veces libera un píxel atascado forzando el cristal líquido a moverse. No sirve para uno muerto, que no recibe corriente.
Contiene parpadeo rápido. No lo uses si tienes epilepsia fotosensible.
Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.
Un píxel defectuoso es prácticamente invisible sobre una foto o una web, porque el contenido cambia todo el rato y el ojo lo perdona. Sobre un color sólido que ocupa la pantalla entera, en cambio, salta a la vista de inmediato. Ese es todo el truco de esta prueba.
La secuencia empieza en negro a propósito: un píxel encendido sobre negro es el defecto más fácil de detectar que existe. Después pasa por los primarios, que aíslan un subpíxel cada uno, y por los secundarios, que aíslan por ausencia — un punto rojo sobre cian solo puede ser un subpíxel rojo atascado en encendido.
Y conviene saber antes de empezar que muerto y atascado no son lo mismo. Uno no tiene arreglo y el otro a veces sí, y la diferencia se ve en un segundo con el color adecuado.
Cómo se usa
- 1
Limpia la pantalla primero
Una mota de polvo se parece muchísimo a un píxel muerto sobre fondo blanco. Pasa un paño de microfibra seco antes de empezar y te ahorras el susto.
- 2
Entra en pantalla completa
Fuera de ella la barra del navegador tapa la franja superior de la pantalla, que es justo donde suelen concentrarse los defectos de fabricación y los golpes.
- 3
Empieza por el negro
Es el fondo donde cualquier punto encendido resulta obvio. Aprovecha también para mirar los bordes: un halo claro en las esquinas es fuga de retroiluminación, muy común en paneles IPS.
- 4
Recorre los nueve colores despacio
Con las flechas o el modo automático. Mira de cerca, moviendo la vista por zonas en vez de intentar abarcar la pantalla entera de una vez. Un píxel es diminuto y se pierde en la visión periférica.
- 5
Anota qué color delata el punto
Es el dato que te dice qué subpíxel falla. Si el punto es negro sobre rojo pero desaparece sobre verde y azul, el subpíxel rojo está muerto. Si es rojo sobre cian, está atascado encendido.
Lo que conviene tener en cuenta
Muerto, atascado y siempre encendido
Un píxel muerto no recibe corriente: su transistor ha fallado y se queda negro pase lo que pase en la pantalla. No hay software ni truco que lo recupere, porque no hay nada que mover.
Un píxel atascado sí recibe corriente, pero uno de sus subpíxeles se ha quedado fijo en un valor. Se ve como un punto rojo, verde o azul permanente. Como el cristal líquido sigue vivo, a veces se puede liberar forzándolo a cambiar muchas veces seguidas, que es lo que hace el desatascador.
- Muerto: negro sobre cualquier fondo · sin solución
- Atascado: siempre del mismo color · a veces recuperable
- Siempre encendido: blanco sobre negro, los tres subpíxeles fijos
- Manchas y halos: no son píxeles, son presión o retroiluminación
Por qué cada color revela algo distinto
Cada píxel se compone de tres subpíxeles: rojo, verde y azul, uno al lado del otro. Un fondo rojo puro enciende solo los rojos y apaga los otros dos, así que si un subpíxel rojo está muerto verás un punto oscuro exactamente ahí y en ningún otro color.
Los secundarios funcionan al revés y son los más útiles para los atascados. El cian es verde más azul, sin nada de rojo: si en un fondo cian aparece un punto rojizo, ese subpíxel está encendido cuando debería estar apagado. Lo mismo con el magenta para el verde y el amarillo para el azul.
Lo que no es un píxel
Buena parte de lo que la gente toma por píxeles defectuosos no lo es. Una mancha difusa que cambia de forma al mirar desde otro ángulo suele ser presión sobre el panel — de un dedo apretando, de una mochila, de la propia tapa del portátil.
Un resplandor en las esquinas sobre fondo negro es fuga de retroiluminación, y en paneles IPS es tan común que los fabricantes no la consideran defecto. Y un aspecto de nube irregular sobre gris es falta de uniformidad, típica de los paneles VA. Ninguna de las tres se arregla, pero tampoco empeora.
- Mancha que cambia con el ángulo: presión sobre el panel
- Halo en las esquinas sobre negro: fuga de retroiluminación
- Nubes irregulares sobre gris: falta de uniformidad del panel
- Punto que se mueve al limpiar: era polvo
Qué dicen las garantías
Casi ningún fabricante cambia una pantalla por un píxel. Se rigen por la norma ISO 9241-307, que define clases de tolerancia según cuántos defectos y de qué tipo admite cada categoría de panel. La mayoría de monitores de consumo son clase II, que tolera varios píxeles defectuosos antes de dar derecho a nada.
Los umbrales suelen distinguir entre píxeles siempre encendidos, siempre apagados y subpíxeles sueltos, y son más estrictos con los primeros porque se ven más. Antes de reclamar conviene contar exactamente cuántos hay y de qué tipo — que es justo lo que esta prueba te permite hacer.
Del tubo al panel plano
Los monitores de tubo no tenían píxeles muertos, y esa es una de las razones por las que la transición costó. Un tubo dibuja la imagen con un haz de electrones que barre la pantalla; no hay una cuadrícula de elementos independientes que puedan fallar de uno en uno.
El cristal líquido se descubrió en 1888, cuando el botánico Friedrich Reinitzer observó que el benzoato de colesterilo tenía dos puntos de fusión y se comportaba de forma extraña entre ambos. Pasaron más de ochenta años hasta que sirviera para mostrar algo.
La primera pantalla LCD funcional llegó en 1968, de George Heilmeier en RCA. Era monocroma y lentísima, pero consumía una fracción de lo que consumía cualquier alternativa, y eso la llevó a las calculadoras y los relojes digitales de los setenta.
El transistor por subpíxel —la T de TFT— es lo que hizo posible el panel grande y rápido, y con él llegó el modo de fallo que nos ocupa. Cada subpíxel pasó a depender de su propio transistor, y un transistor roto entre varios millones es estadísticamente inevitable: por eso existen normas de tolerancia en vez de garantía de cero defectos.
- 1888
- Descubrimiento del cristal líquido
- 1968
- Primera pantalla LCD
- 3
- Subpíxeles por píxel
- ISO 9241-307
- Norma de tolerancia
Qué hay detrás de cada punto
Una pantalla LCD no emite luz por sí misma. Detrás hay una lámina que ilumina de forma constante, y delante una capa de cristal líquido que actúa como una persiana: según el voltaje que se le aplique, deja pasar más o menos luz. El color lo pone un filtro fijo encima, en tiras rojas, verdes y azules.
Cada subpíxel tiene su propio transistor diminuto, y de ahí viene el nombre TFT. Ese transistor es el que aplica el voltaje que abre o cierra la persiana. Si el transistor se rompe, la persiana se queda cerrada para siempre: el subpíxel no vuelve a encenderse, y eso es un píxel muerto.
Un píxel atascado es otra avería distinta. El transistor funciona, pero el cristal líquido de esa celda se ha quedado en una orientación fija, a veces por contaminación o por haberse quedado mucho tiempo mostrando lo mismo. Como sí hay corriente disponible, forzar cambios rápidos puede reorientarlo, y por eso el desatascador tiene sentido solo en este caso.
En un panel OLED la situación cambia por completo: no hay retroiluminación ni persiana, cada subpíxel emite su propia luz. Ahí un píxel muerto es un diodo que ha dejado de emitir, y no hay nada que desatascar. A cambio, un OLED muestra el negro perfecto, lo que hace que cualquier punto encendido resulte todavía más evidente.
El desatascador de esta página cambia de color unas dieciséis veces por segundo en una zona pequeña. La idea es someter la celda a transiciones rápidas y repetidas durante un rato largo, con la esperanza de que el cristal recupere movilidad. Funciona a veces, sobre todo en atascos recientes, y no siempre.
El método de la presión, y por qué usarlo con cuidado
Es el otro remedio clásico para un píxel atascado. Puede funcionar y puede empeorar las cosas, así que conviene saber exactamente qué se está haciendo antes de tocar nada.
- 1
Ponlo sobre un fondo que lo destaque y marca su posición con un papelito adhesivo en el borde del marco. Una vez apagues la pantalla no vas a saber dónde estaba.
- 2
Presionar con el panel encendido no ayuda y aumenta el riesgo de dejar una mancha permanente.
- 3
La goma de un lápiz envuelta en un paño de microfibra. Nunca con la uña ni con un objeto duro. Presión suave y constante durante unos diez segundos, solo en ese punto.
- 4
La idea es que el cristal líquido se reordene al recibir corriente mientras está desplazado.
- 5
Insistir con más fuerza no aumenta las probabilidades, pero sí el riesgo de dañar el panel de forma permanente y crear una mancha mucho más visible que el píxel original.
Si algo no funciona
Síntoma:Veo un punto negro sobre fondo blanco
- Causa probable:
- Puede ser un píxel muerto o puede ser polvo. La distinción es trivial y mucha gente se la salta.
- Qué hacer:
- Limpia con un paño de microfibra seco. Si el punto se mueve o desaparece, era suciedad. Si sigue exactamente en el mismo sitio en todos los colores, es un píxel muerto y no tiene arreglo.
Síntoma:Hay un punto de color fijo, siempre igual
- Causa probable:
- Píxel atascado: un subpíxel se quedó encendido. El transistor funciona, es el cristal líquido el que no se mueve.
- Qué hacer:
- Prueba el desatascador durante los sesenta segundos completos y repítelo dos o tres veces. Si no cede, el método de la presión es la otra opción, con las precauciones que explicamos. Los atascos recientes se recuperan más a menudo que los de años.
Síntoma:Hay claridad en las esquinas sobre fondo negro
- Causa probable:
- Fuga de retroiluminación. La luz de detrás se escapa por los bordes donde el panel no cierra del todo.
- Qué hacer:
- No se arregla y en paneles IPS es tan habitual que no se considera defecto. Solo si es muy marcada y el monitor es nuevo merece la pena reclamar. Bajar el brillo la disimula bastante.
Síntoma:Sobre gris se ven nubes irregulares
- Causa probable:
- Falta de uniformidad del panel, típica de la tecnología VA y de algunos IPS.
- Qué hacer:
- Es una característica del panel, no una avería, y no progresa. Se nota sobre todo en escenas oscuras y uniformes. Ningún ajuste la elimina.
Síntoma:Aparecieron varios puntos de golpe tras un traslado
- Causa probable:
- Presión o impacto sobre el panel. Suele salir en grupo y no como puntos sueltos.
- Qué hacer:
- Si la forma es una mancha o una línea, es daño físico y no hay reparación viable: sustituir el panel suele costar cerca de lo que vale el monitor. Cuenta y fotografía los defectos antes de reclamar al seguro o al transportista.
Síntoma:Veo una imagen tenue de lo anterior
- Causa probable:
- Retención de imagen. En LCD suele ser temporal; en OLED puede llegar a ser permanente.
- Qué hacer:
- Deja el desatascador o un vídeo de colores en marcha media hora: en LCD casi siempre se va. En OLED, evita dejar elementos fijos mucho tiempo y usa el ciclo de mantenimiento del panel si tu televisor lo tiene.
Datos curiosos
Un 4K tiene casi 25 millones de transistores solo para la imagen
3840 × 2160 píxeles, por tres subpíxeles cada uno, da 24,9 millones de subpíxeles con su transistor. Que fallen unos pocos es estadística, no mala fabricación.
El cristal líquido lo descubrió un botánico
Friedrich Reinitzer investigaba el colesterol en plantas en 1888 cuando encontró una sustancia con dos puntos de fusión. Tardó ochenta años en convertirse en una pantalla.
Los subpíxeles no siempre están en franjas verticales
Muchos OLED usan disposiciones como PenTile, que comparte subpíxeles entre píxeles vecinos. Por eso un mismo defecto puede verse distinto según la tecnología del panel.
Los fabricantes no prometen cero defectos
La ISO 9241-307 define clases de tolerancia, y la mayoría de monitores de consumo son clase II, que admite varios píxeles defectuosos sin dar derecho a cambio.
El negro de un OLED es apagado de verdad
No hay retroiluminación que bloquear: el píxel simplemente no emite. Por eso en un OLED el fondo negro de esta prueba es el más revelador de todos.
Preguntas frecuentes
¿Se puede arreglar un píxel muerto?
No. Un píxel muerto tiene el transistor averiado y no recibe corriente, así que no hay nada que mover. Lo que sí se recupera a veces es un píxel atascado, que es otra avería distinta: recibe corriente pero el cristal líquido se quedó fijo.
¿Funciona de verdad el desatascador?
A veces, y solo con píxeles atascados. Forzar transiciones rápidas puede devolver movilidad al cristal líquido. Es más probable que funcione si el atasco es reciente. Con un píxel muerto no hace absolutamente nada.
¿Cuántos píxeles defectuosos dan derecho a cambio?
Depende de la clase del panel según la norma ISO 9241-307. La mayoría de monitores de consumo son clase II y toleran varios antes de dar derecho a nada. Cuenta cuántos hay y de qué tipo antes de reclamar, porque los umbrales distinguen entre siempre encendido, siempre apagado y subpíxel suelto.
¿Sirve para el móvil o para la tele?
Sí, en cualquier pantalla con navegador. En televisores conviene usar el navegador integrado o conectar un ordenador; y ten en cuenta que muchos aplican procesado de imagen que puede suavizar ligeramente lo que ves.
Un punto se ve solo desde cierto ángulo, ¿qué es?
Casi seguro no es un píxel. Los defectos de píxel se ven igual desde cualquier ángulo. Lo que cambia con la posición suele ser presión sobre el panel, una capa despegada o un reflejo.
¿Es peligroso el parpadeo del desatascador?
Cambia de color unas dieciséis veces por segundo, dentro del rango que puede desencadenar crisis en personas con epilepsia fotosensible. Si es tu caso, no lo uses. Los colores sólidos de la prueba principal no parpadean y son seguros.
Herramientas relacionadas
Test de pantalla
Once patrones a pantalla completa y lo que tu navegador sabe de verdad sobre el panel, sin instalar nada.
Calibrar monitor
Ocho pasos, cada uno con su patrón, el objetivo exacto al que llegar y qué botón mover en el menú del monitor.
Test de quemado de pantalla
Campos planos a pantalla completa en los grises donde el burn-in se ve, más un refresco de píxeles para la retención temporal.
Test de frecuencia de refresco
Mide los Hz que estás recibiendo ahora mismo, no los que anuncia el fabricante. Con prueba de movimiento y ficha de tu pantalla.
Actualizado el