Test de altavoces
Izquierdo, derecho, barrido de 20 Hz a 20 kHz y prueba de polaridad. Los tonos se generan en tu navegador.
Baja el volumen antes de empezar
Estas pruebas generan tonos puros, que se perciben más fuertes que la música al mismo nivel. Con auriculares puestos, empieza bajo y sube poco a poco.
Comprueba que cada canal suena por donde debe. Si el «izquierdo» sale por la derecha, tienes los cables o el conector cruzados.
Recorre de graves a agudos. Anota dónde empiezas a oír y dónde dejas de oír: eso es el rango real de tus altavoces, y de tu oído.
Un adulto joven llega a unos 17-18 kHz; a los 50 años, sobre 12 kHz. Si dejas de oír antes, puede ser el altavoz o puede ser la edad — para separarlo, prueba con otros auriculares.
Sostiene una frecuencia concreta. Útil para localizar resonancias del mueble o de la sala: si a cierta frecuencia algo vibra, es la habitación, no el altavoz.
Dos tonos idénticos, uno invertido. En fase el sonido viene del centro y suena lleno; en contrafase se oye difuso y sin graves. Si no notas diferencia, un altavoz está cableado al revés.
Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.
Esta prueba genera tonos en tu propio navegador con la Web Audio API. No reproduce ningún archivo: sintetiza ondas senoidales puras, que es justo lo que hace falta para medir un altavoz sin que el material de prueba meta color propio.
Empieza por lo básico —que cada canal suene por donde debe— y sigue con lo que casi nadie comprueba: hasta dónde llegan de verdad tus altavoces en las dos puntas del espectro, y si alguno está conectado con la polaridad invertida, un fallo silencioso que te roba los graves sin que nada suene obviamente mal.
Un aviso antes de empezar: un tono puro se percibe más fuerte que la música al mismo nivel, y no avisa. Con auriculares puestos, empieza con el volumen bajo y sube poco a poco.
Cómo se usa
- 1
Baja el volumen antes de nada
Los tonos puros concentran toda la energía en una frecuencia, así que suenan más fuertes de lo que esperas y a ciertas alturas resultan molestos. Empieza al mínimo y sube.
- 2
Comprueba los canales por separado
Pulsa izquierdo y luego derecho. Debe sonar por donde dice. Si están cruzados, el problema está en el cable, en el conector o en la configuración del sistema, no en los altavoces.
- 3
Lanza el barrido
Recorre de 20 Hz a 20 kHz en veintidós segundos. Fíjate en dos momentos: cuándo empiezas a oír algo por abajo y cuándo dejas de oírlo por arriba. Entre esos dos puntos está el rango real de tu equipo y de tu oído juntos.
- 4
Busca resonancias con el tono fijo
Si durante el barrido algo vibró o zumbó, vuelve con el tono fijo a esa frecuencia y sostenla. Casi siempre es un mueble, un cristal o el propio mueble del altavoz, no un defecto del altavoz.
- 5
Prueba la polaridad
Escucha «en fase» y luego «en contrafase» con los altavoces a la misma distancia. La diferencia debe ser evidente: en fase el sonido se sitúa en el centro y tiene cuerpo, en contrafase se deshace y pierde graves.
Lo que conviene tener en cuenta
Qué te dice el barrido
Un altavoz no reproduce todas las frecuencias por igual. Tiene un límite por abajo, marcado por el tamaño del cono y el volumen de la caja, y otro por arriba, marcado por el tuíter. Entre medias, la respuesta tampoco es plana: sube y baja.
El barrido no te da una curva medida —para eso hace falta un micrófono calibrado— pero sí te da los extremos, que es lo que más se nota. Unos altavoces de portátil suelen empezar a sonar hacia los 150-200 Hz; unos de estantería decentes bajan a 50-60 Hz; un subwoofer llega a 30 o menos.
- Si no oyes nada por debajo de 100 Hz, no hay graves reales: son altavoces pequeños
- Un corte brusco por arriba antes de 15 kHz puede ser el altavoz o puede ser tu edad
- Un zumbido o traqueteo a una frecuencia concreta es resonancia, no distorsión
Polaridad invertida: el fallo que no suena a fallo
Si un altavoz tiene los cables cambiados, su cono se mueve hacia dentro cuando el otro se mueve hacia fuera. Las dos ondas se cancelan parcialmente en el punto donde estás escuchando, y lo primero que se pierde son los graves, porque su longitud de onda es larga y la cancelación es más completa.
Lo traicionero es que no suena roto. Suena flojo, difuso, sin centro. Mucha gente convive con eso durante años y culpa a los altavoces. La prueba de fase lo revela en dos segundos: si «en fase» y «en contrafase» te suenan casi igual, ya hay algo invertido en tu cadena.
Auriculares contra altavoces
Con auriculares cada oído recibe solo su canal, así que la prueba de canales es inequívoca y la de fase se percibe distinta: en contrafase el sonido parece venir de dentro de la cabeza y se vuelve difuso, en vez de perder graves.
Con altavoces entra en juego la sala. Las paredes reflejan, y ciertas frecuencias se refuerzan o se cancelan según dónde te sientes. Si el barrido tiene un hueco raro, prueba a moverte medio metro: si el hueco se mueve contigo, es la sala, no el equipo.
- Auriculares: aíslan el canal, ideal para comprobar cableado
- Altavoces: la sala influye tanto como el equipo
- Un mismo altavoz suena distinto en dos habitaciones, y no está roto
Hasta dónde llega el oído
El rango que se cita siempre, de 20 Hz a 20 kHz, describe a un adulto joven en condiciones ideales. La realidad se estrecha con la edad, y siempre por arriba: hacia los 30 años mucha gente ya no pasa de 16 kHz, y a los 50 ronda los 12.
Por eso conviene no confundir las dos cosas que el barrido mide a la vez. Si dejas de oír a 14 kHz, puede ser el tuíter o pueden ser tus oídos. Para separarlo, repite con otros auriculares: si el límite se mueve, era el equipo; si no se mueve, eres tú.
Del cono de papel al altavoz de tu bolsillo
El altavoz de bobina móvil que usan casi todos los aparatos de tu casa lo patentaron Chester Rice y Edward Kellogg en General Electric en 1925. No inventaron el principio, que ya se conocía, sino la combinación concreta —bobina ligera, imán potente, cono de papel con suspensión— que lo hizo sonar bien y fabricarse barato. Cien años después el esquema sigue siendo el mismo.
Antes de eso, los gramófonos eran puramente mecánicos: la aguja movía una membrana y una bocina cónica amplificaba el sonido por acústica pura, sin electricidad. Sonaban sorprendentemente alto, pero el rango era estrechísimo y el volumen no se podía controlar.
La caja cerrada moderna la formalizó Edgar Villchur en 1954 con el diseño de suspensión acústica, que usa el aire atrapado dentro de la caja como muelle. Permitió sacar graves de cajas pequeñas, y de ahí viene que un altavoz de estantería pueda hacer lo que antes exigía un mueble.
La estereofonía de dos canales, que es lo que estás comprobando aquí, la patentó Alan Blumlein en EMI en 1931. Tardó veinticinco años en llegar al consumidor, y hoy sigue siendo el formato dominante pese a todos los intentos de sustituirla por sistemas de más canales.
- 1925
- Altavoz de bobina móvil
- 1931
- Patente del estéreo
- 20 Hz-20 kHz
- Rango nominal del oído
- ~12 kHz
- Límite típico a los 50 años
De un número a una onda de presión
Tu navegador no reproduce aquí ningún archivo. Un oscilador genera la onda calculando la muestra siguiente cada vez que la tarjeta de sonido la pide: para un seno, es literalmente evaluar la función seno a la frecuencia pedida, 48.000 veces por segundo.
Esa secuencia de números va al conversor digital-analógico, que la convierte en un voltaje variable. El amplificador lo amplifica y se lo entrega a la bobina del altavoz, que está dentro de un imán fijo. La corriente variable la empuja y la atrae, la bobina arrastra el cono, y el cono empuja el aire. Eso es todo: sonido es aire empujado a ritmo.
El barrido de esta prueba es exponencial, no lineal, y esa decisión importa. El oído percibe la altura de forma logarítmica: la distancia que oyes entre 100 y 200 Hz es la misma que entre 1.000 y 2.000, aunque en hercios sea diez veces mayor. Un barrido lineal pasaría diecinueve de sus veinte segundos en los agudos y cruzaría todo el grave en un parpadeo.
La prueba de polaridad multiplica un canal por menos uno. Eso invierte la onda: donde había una cresta hay un valle. Sumadas en el aire, las dos ondas se cancelan parcialmente, y la cancelación es más completa cuanto más grave es el tono, porque su longitud de onda es larga comparada con la separación entre los dos altavoces: las dos ondas invertidas te llegan casi perfectamente opuestas.
Y todo se apaga con una rampa, nunca de golpe. Cortar una onda en mitad de su ciclo produce un salto instantáneo de presión —un clic— que a través de un subwoofer puede sonar más fuerte que el propio tono, y en el peor caso maltrata el altavoz.
Comprobar la polaridad con una pila
Si la prueba de fase te dice que algo está invertido pero no sabes cuál, hay un método clásico que no necesita ningún instrumento. Funciona solo con altavoces pasivos, de los que se conectan con cable pelado.
- 1
Nunca hagas esto con el equipo encendido. Suelta los dos cables del altavoz que quieres comprobar.
- 2
Positivo del cable al positivo de la pila, un instante nada más. No la dejes puesta.
- 3
Si sale hacia fuera, la polaridad de ese cable coincide con la de la pila. Si se hunde, está invertida.
- 4
Con la misma orientación de pila y cable. Los dos conos deben moverse en el mismo sentido; si uno sale y el otro entra, ese es el que está al revés.
- 5
Tras corregir el cableado, repite «en fase» y «en contrafase». Ahora la diferencia debería ser obvia.
Si algo no funciona
Síntoma:No suena nada por ningún lado
- Causa probable:
- Casi siempre es el dispositivo de salida seleccionado, no el altavoz: el sistema está enviando el sonido a otro sitio.
- Qué hacer:
- Mira el selector de salida del sistema y comprueba que apunta al aparato correcto. Después el volumen, incluido el del propio altavoz si lo tiene, y el silencio del navegador — cada pestaña puede silenciarse por separado.
Síntoma:Solo suena un canal
- Causa probable:
- Cable a medio insertar, conector sucio, o el balance del sistema desplazado a un lado.
- Qué hacer:
- Empuja el conector hasta el fondo: un jack a medio meter suele dar un solo canal. Revisa el balance en los ajustes de sonido. Si es de cable, muévelo cerca del conector mientras suena: si entra y sale, el cable está roto por ahí.
Síntoma:Los canales están cruzados
- Causa probable:
- Cables intercambiados en el amplificador, o una configuración de canales invertida en el sistema.
- Qué hacer:
- Empieza por lo físico: intercambia los dos cables en el amplificador y repite la prueba. Si siguen cruzados, es configuración del sistema o del programa que estés usando.
Síntoma:Casi no hay graves aunque el volumen esté alto
- Causa probable:
- Puede ser polaridad invertida en un altavoz, o simplemente altavoces pequeños que no bajan de 150 Hz.
- Qué hacer:
- Haz la prueba de fase. Si «en fase» y «en contrafase» suenan igual, hay algo invertido y hay que revisar el cableado. Si la diferencia es clara, tus altavoces sencillamente no llegan tan abajo, y eso el barrido te lo confirma.
Síntoma:A cierta frecuencia algo vibra o traquetea
- Causa probable:
- Resonancia. Algo del mueble, del cristal de una ventana o de la propia caja entra en vibración simpática a esa frecuencia.
- Qué hacer:
- Sostén el tono fijo a esa frecuencia y ve tocando objetos hasta que el ruido pare: así lo localizas. Separar el altavoz de la superficie con algo blando suele resolverlo. Si el traqueteo viene del propio cono, el altavoz está dañado.
Síntoma:Se oye un siseo constante aunque no reproduzca nada
- Causa probable:
- Ruido de fondo del amplificador o interferencia por la alimentación, no de los altavoces.
- Qué hacer:
- Baja el volumen del amplificador y sube el de la fuente: si el siseo baja, era ganancia mal repartida. Prueba otro enchufe y separa los cables de audio de los de corriente.
Datos curiosos
Los graves no tienen dirección
Por debajo de unos 80 Hz el oído deja de localizar de dónde viene el sonido: a esas frecuencias la onda rodea la cabeza sin dejar diferencia de nivel entre un oído y otro, que es la pista principal con la que situamos un sonido. Por eso un sistema con subwoofer usa uno solo y puedes ponerlo donde quepa.
La curva de igual sonoridad explica el botón "loudness"
El oído es menos sensible a los graves a volumen bajo. Los equipos antiguos traían un botón que los realzaba precisamente cuando escuchabas flojo, para compensar esa curva.
Un altavoz también es un micrófono
El mecanismo es reversible: si empujas el cono, la bobina genera corriente. Los interfonos antiguos usaban el mismo altavoz para hablar y escuchar, conmutando el circuito.
La bocina del gramófono no era decoración
Era el amplificador. Una bocina cónica adapta la impedancia entre la membrana y el aire, y multiplica la eficiencia sin electricidad. El mismo principio se usa hoy en los altavoces de megafonía.
El estéreo se inventó para el cine
Blumlein lo patentó en 1931 tras irritarse porque en las películas sonoras la voz salía siempre del centro de la pantalla, aunque el actor estuviera en un lado.
Preguntas frecuentes
¿Puede dañar mis altavoces?
A volumen razonable no. Los tonos puros exigen más al altavoz que la música porque concentran toda la energía en una frecuencia, así que no los sostengas a volumen alto durante minutos, sobre todo en agudos. Los apagados llevan rampa para no producir clics, que es lo que de verdad maltrata un altavoz.
No oigo nada por encima de 15 kHz, ¿están rotos?
Probablemente no. El límite alto del oído baja con la edad: a los 30 mucha gente no pasa de 16 kHz y a los 50 ronda los 12. Para separar el equipo de tus oídos, repite con otros auriculares; si el límite se mueve, era el equipo.
¿Sirve para auriculares Bluetooth?
Sí, aunque ten en cuenta que el códec inalámbrico comprime el audio y puede recortar los extremos, sobre todo los agudos. Para juzgar el rango real de unos auriculares, pruébalos por cable si es posible.
¿Qué significa exactamente que un altavoz esté en contrafase?
Que sus cables están al revés, así que su cono se mueve hacia dentro cuando el otro se mueve hacia fuera. Las ondas se cancelan parcialmente donde escuchas y desaparecen los graves. No suena roto, suena flojo y sin centro, que es lo que lo hace difícil de detectar.
¿Por qué el barrido no es constante en velocidad?
Porque avanza de forma exponencial, siguiendo cómo percibe el oído. Un barrido lineal cruzaría todo el grave en menos de un segundo y pasaría el resto del tiempo en los agudos, que es justo al revés de lo que interesa.
¿Envía esta página algo a un servidor?
No. Los tonos se generan en tu navegador con la Web Audio API; no se descarga ni se sube ningún audio. Al cerrar la pestaña no queda nada.
¿Cómo hago una prueba de audio para Zoom, Teams o Meet?
Empieza aquí: si el barrido y la prueba de canales suenan, el hardware está bien y ya has descartado la mitad del problema. Si aun así no oyes en la reunión, casi siempre es enrutado, no avería. Esas aplicaciones eligen su propia salida de audio, independiente de la del sistema, y basta con que apunte a unos auriculares desconectados para que no oigas nada. Búscala en su configuración de audio y ponla en el mismo dispositivo con el que estás oyendo esta página.
¿Sirve para probar los altavoces del móvil o del iPhone?
Sí, desde el navegador del propio teléfono. Dos cosas que conviene saber antes: sube el volumen al máximo, y no esperes graves. Un altavoz de móvil rara vez baja de los 150-200 Hz, así que los tonos por debajo de eso sonarán muy flojos o no sonarán, y eso es normal y no un defecto. La prueba de canales sí es reveladora: casi todos los móviles actuales son estéreo y te dirá enseguida si uno de los dos está tapado o muerto.
¿Qué canciones sirven para probar unos altavoces?
Para diagnosticar, ninguna: un barrido y un ruido rosa te dicen en treinta segundos lo que una canción no te dice en diez minutos, porque la música no recorre todas las frecuencias por igual y deja huecos enteros sin comprobar. Para escuchar y juzgar, lo que mejor funciona es material que conozcas de memoria y esté bien grabado, porque lo que estás midiendo es la diferencia con lo que recuerdas. Una grabación de voz sola es la más reveladora de todas: la voz humana es donde el oído detecta antes cualquier coloración.
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