Traductor de morse
Traduce en los dos sentidos, lo emite como tono, destello o vibración, y mide tu pulso frente al 1:3 que pide el estándar.
Practica tu manipulación
Un toque en la izquierda es exactamente un punto y uno en la derecha exactamente una raya, dure lo que dure. Ya no importa cuánto aprietas, solo qué lado. Teclas J y K.
- Pulsaciones
- 0
- Hueco dentro de la letra (el estándar es un punto)
- sin medir
En este modo las duraciones las genera la página a 20 wpm, así que no son una medida de tu mano: lo que sí es tuyo son los huecos que dejas entre letras y lo que acabas deletreando.
Descifrar de oído
Pon el micrófono cerca del altavoz que emite el morse y pulsa escuchar. Funciona con un tono limpio y constante.
Solo se escucha una banda estrecha alrededor de esa frecuencia, así que el ruido de la habitación queda fuera. En automático la busca sola en cuanto oiga un tono claro.
Tabla de referencia
Pulsa cualquier carácter y suena. Dale a jugar y el orden se invierte: suena uno y lo buscas tú.
La UIT nunca las normalizó; se usan por costumbre en circuitos hispanohablantes.
Manda unos puntos antes del mensaje. El detector necesita oír un tono para saber cuánto vale uno, así que con ruido de fondo real el primer carácter sale mal y todo lo demás bien — por eso los operadores abren con VVV. Con el filtro puesto sigue leyendo a través de un zumbido de red y un ventilador que dejan al detector sin filtro sin oír absolutamente nada, y necesita unos -35 dB en el medidor de al lado del botón. Dos señales a la vez o una mano muy irregular pueden con él de cualquier manera.
Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.
El código morse no es un abecedario que se consulta. Es un ritmo que se escucha. Esa diferencia explica por qué casi todo el que intenta aprenderlo lo deja: memoriza la tabla, descubre que transmite a cuatro palabras por minuto y no entiende nada de lo que le llega, y concluye que no tiene oído. Lo que ha pasado es que ha aprendido la cosa equivocada.
Este traductor hace el trabajo normal en los dos sentidos —escribes texto y sale morse, pegas morse y sale texto— y lo hace mientras escribes, sin botón de por medio. Pero además emite el mensaje de las tres maneras en que el morse se transporta de verdad: como tono, como luz y como vibración. Un mensaje que solo se puede leer en pantalla no enseña nada del código.
Y hay un panel que no encontrarás en ningún otro traductor: el que te escucha manipular. Mantén pulsado el ratón, el dedo o la barra espaciadora, y mide cuánto duran de verdad tus puntos y tus rayas, en qué proporción los estás dejando, y qué ha deletreado realmente tu pulso — que al principio casi nunca es lo que querías decir.
Cómo se usa
- 1
Escribe en el recuadro de la izquierda
El texto se convierte en morse sobre la marcha. Si pegas morse, el sentido se invierte solo: entiende los puntos medios, las viñetas y los guiones largos que traen otras webs, así que no tienes que limpiar nada antes.
- 2
Dale a reproducir antes de leer nada
Lo que sale en pantalla es la forma menos útil del código. Cierra los ojos con **SOS** y oirás tres cortos, tres largos, tres cortos como una sola figura. Esa figura es lo que hay que aprender.
- 3
Pon una velocidad honesta
Veinte palabras por minuto es donde vive el tráfico real, y el único control de velocidad la fija para todo: el mensaje, una letra que pulses en la tabla y la línea que el panel de manipulación llama raya. Al lado están el tono y el volumen.
- 4
Enciende la luz, y la vibración si tu aparato la tiene
La lámpara destella con cada elemento. En un móvil, el motor de vibración te pasa el mensaje por la mano, que es como se transmite morse en silencio y como lo lee una persona sorda.
- 5
Manipula tú en el panel de práctica
Elige primero el instrumento. **Paletas** es el fácil: la J es punto, la K es raya, y da igual cuánto sostengas. **Manipulador electrónico** repite mientras aprietas y alterna si aprietas los dos, que es como transmite hoy casi todo el mundo. **Manipulador recto** es el difícil: un solo contacto y tú marcas las duraciones contra un umbral escrito en milisegundos.
- 6
Pulsa la tabla, y luego juega contra ella
Cada carácter de la tabla de referencia es un botón: lo pulsas y suena. Dale a **Jugar** encima de la tabla y se invierte — suena uno y lo buscas tú. Si aciertas, la casilla se tiñe del color de la sección; si fallas, se pone roja y te enseña cuál era.
- 7
Lee lo que has transmitido de verdad
Debajo de las cifras aparece el mensaje que ha deletreado tu pulso. Si querías decir **SOS** y pone **EEETTTEEE**, tus puntos y tus rayas no se diferencian lo bastante en duración: es el fallo más común y se corrige en diez minutos.
Lo que conviene tener en cuenta
Señales de procedimiento: la puntuación que no es puntuación
Una señal de procedimiento, o *prosigno*, son dos letras enviadas pegadas, sin hueco entre ellas, de modo que el resultado es un símbolo propio y no dos letras. Es como los operadores hablan de la conversación misma, y es la razón de que el descifrado en crudo de tráfico real contenga secuencias que parecen no significar nada.
- SOS (...---...) — socorro. Mientras está en el aire no se transmite nada más.
- AR (.-.-.) — fin del mensaje. El punto final de una transmisión.
- AS (.-...) — espera. No transmitas todavía.
- SK (...-.-) — fin del contacto. Se acabó la conversación, no solo este mensaje.
- BT (-...-) — separación entre párrafos, dentro de un mensaje largo.
- KN (-.--.) — adelante, pero solo la estación con la que estoy hablando.
La ñ, los acentos y lo que la norma no cubre
La recomendación de la UIT que define el morse internacional contempla las veintiséis letras del alfabeto latino básico, los diez dígitos y un puñado de signos. No contempla la ñ, ni las vocales acentuadas, ni la diéresis. Eso no significa que no se hayan transmitido nunca: significa que se transmiten por costumbre y que la costumbre no es la misma en todas partes.
La ñ como --.-- está tan asentada en el mundo hispanohablante que discutirla es académico, y aquí está incluida. Con los acentos la cosa es más floja: el .--.- que aquí verás para la á lo comparten varios idiomas con distinta letra detrás, y el ..-.. de la é viene del francés. Si transmites a alguien de verdad y el mensaje tiene que llegar entero, lo prudente es lo que hacen los operadores desde hace un siglo: escribir sin acentos y, si de verdad hace falta, deletrear.
De un cable en 1844 a una radiobaliza que todavía se oye
Samuel Morse puso la idea y el dinero; Alfred Vail hizo buena parte del trabajo sobre el código, al parecer entrando en una imprenta y contando cuántas piezas de cada letra había en las cajas de tipos. La letra más frecuente en inglés se llevó el símbolo más corto —la E es un solo punto— y la más rara, el más largo. Por eso el morse es rápido en inglés y bastante más torpe en idiomas con otro reparto de letras. El primer mensaje público fue de Washington a Baltimore el 24 de mayo de 1844: «What hath God wrought».
El código que usas hoy no es el que construyeron Morse y Vail. El morse americano tenía espacios dentro de algunos caracteres y símbolos distintos para varias letras, y resultó ser pésimo en los cables submarinos largos y con ruido de radio. Una versión alemana de Friedrich Gerke, depurada en 1848, quitó los espacios internos y regularizó las duraciones; se adoptó en toda Europa y acabó siendo el morse internacional que normalizó la UIT. Por eso un telegrama de una película americana antigua no descifra con una tabla moderna.
**SOS** no se eligió porque signifique nada. *Save Our Souls* y *Save Our Ship* son invenciones posteriores. Se escogió en 1905 por reglamento alemán, y internacionalmente en Berlín en 1906 con efecto desde 1908, porque como secuencia pegada —tres cortos, tres largos, tres cortos, sin huecos de letra— es imposible confundirla con otra cosa e imposible que se deforme en algo con sentido. Las estaciones de Marconi venían usando CQD, y el Titanic en 1912 envió las dos.
El morse marítimo terminó por decreto, no por desuso. El sistema por satélite GMDSS lo sustituyó, y el servicio francés se despidió el 31 de enero de 1997 con una frase que se sigue citando: «Llamando a todos. Este es nuestro último grito antes de nuestro silencio eterno». El cese mundial llegó el 1 de febrero de 1999. Pero el código no murió. La radioafición sigue funcionando con él, porque una señal en morse pasa donde no pasa nada más: ocupa una rendija de ancho de banda y un oído humano la saca de un ruido que se tragaría una voz. Las radiobalizas de navegación aérea y marítima siguen identificándose en morse hoy mismo, y si sintonizas una estación VOR oirás sus tres letras repitiéndose.
- 1844
- Primer mensaje público, Washington a Baltimore
- 1908
- SOS en vigor internacionalmente
- 1999
- Fin oficial del morse marítimo
- 75,2
- Palabras por minuto, récord de copia de 1939
El morse es un ritmo medido en una sola unidad
Todo en morse se construye sobre una única duración, llamada punto o *dit*. Las demás son múltiplos suyos, y en todo el código solo existen cinco longitudes. El punto dura una unidad. La raya, tres. El hueco entre dos elementos dentro de una letra, una. El hueco entre letras, tres. El hueco entre palabras, siete. Esa es la especificación completa, y nada del código importa tanto como esto.
Por eso la velocidad se mide en palabras por minuto y no en caracteres por segundo: hace falta una palabra de referencia, y la palabra de referencia es **PARIS**. Con su hueco final de palabra, PARIS mide exactamente cincuenta unidades. Así que a veinte palabras por minuto estás enviando mil unidades por minuto, y una unidad son 1200/20 = 60 milisegundos. Todas las velocidades de esta página salen de esa división; aquí no hay nada aproximado.
La proporción 1:3 es la que la mano falla. Un principiante hace rayas de aproximadamente el doble de un punto, no del triple, porque el doble ya se siente larguísimo cuando eres tú quien aprieta. Para quien escucha, esas rayas quedan en tierra de nadie entre punto y raya, y el mensaje deja de ser legible mucho antes de dejar de ser transmisible. Eso es justo lo que mide el panel de práctica, y por eso imprime la proporción al lado del número 3 en vez de darte una nota.
Hay una segunda mitad del problema que esta página deliberadamente no resuelve. Si aprendes a cinco palabras por minuto aprendes a contar —«raya, punto, raya, punto, eso es una C»— y contar tiene un techo duro sobre las diez palabras por minuto que luego cuesta meses desaprender. El arreglo es el **método Farnsworth**: mantener los caracteres a velocidad completa, para que cada uno llegue como una figura reconocible, y recuperar el tiempo alargando solo los huecos entre ellos. Hacerlo bien pide dos velocidades, un conjunto de caracteres que crece según aciertas y un registro de cuáles fallas siempre. Eso es un curso, no un control, y para eso está un entrenador de morse dedicado. Lo que da esta página es la figura a la velocidad que pidas, y una tabla contra la que jugar una ronda.
Descifrar de oído funciona al revés. El panel del micrófono vigila la energía en la banda donde vive un tono morse, entre unos 200 y 1800 Hz, y anota cuánto tiempo está el tono presente y cuánto ausente. Esas duraciones son la misma lista de números que produce el botón de reproducir, solo que medida en vez de generada. Después estima la duración de tu punto a partir de las propias duraciones —el salto más grande en la lista ordenada es donde acaban los puntos y empiezan las rayas— y lee el mensaje. Nunca da por supuesta una velocidad, y por eso puede seguir a alguien a quien no ha oído nunca.
Transmitir morse con una linterna y nada más
El código se diseñó para funcionar con lo que tengas a mano. La linterna del móvil y un pulso firme son un sistema de señales completo, y practicarlo lejos de una pantalla es lo que hace que se fije.
- 1
Di «di» a un ritmo cómodo y cronométralo. Medio segundo está bien para empezar, que son unas dos palabras y media por minuto: lento, pero estás aprendiendo la figura, no la velocidad.
- 2
Una raya dura «di-di-di». Cuenta los tres mentalmente con la luz encendida. Sentirla es lo que produce la raya del doble que nadie puede leer.
- 3
Dentro de una letra, el hueco dura exactamente lo mismo que un punto. Casi todo el mundo deja muchísimo menos y sus letras se convierten en un borrón.
- 4
Estos dos huecos llevan tanta información como los destellos. Quien recibe y no distingue tu hueco de letra de tu hueco de palabra recibe todo pegado y tiene que adivinar dónde cortar.
- 5
Tres cortos, tres largos, tres cortos, sin ningún hueco de letra: se envía como un único carácter pegado, y por eso es inconfundible y por eso se eligió.
- 6
Descubrirás que tus rayas son cortas y que te faltan los huecos de palabra. Le pasa a todo el mundo. Saber cuál de las dos cosas está mal es todo el valor del ejercicio.
Si algo no funciona
Síntoma:El panel del micrófono descifra basura, o no descifra nada
- Causa probable:
- Necesita un tono limpio y constante con silencio alrededor. El ruido de fondo, la música, dos señales a la vez o alguien cuyos puntos y rayas duran casi lo mismo rompen el detector, porque no puede saber dónde acaba cada elemento.
- Qué hacer:
- Acércate al altavoz, sube el volumen y calla la habitación. Si quien transmite es una persona y no esta página, el problema suele ser su ritmo y no tu micrófono: que reproduzca algo desde aquí primero para comprobar que el panel funciona.
Síntoma:No suena nada al darle a reproducir
- Causa probable:
- Los navegadores no dejan arrancar audio hasta que has interactuado con la página, y algunos aparatos sacan el sonido por donde no estás escuchando.
- Qué hacer:
- Haz clic en cualquier parte de la página y vuelve a darle. Después mira el volumen del sistema y qué salida está seleccionada: unos auriculares Bluetooth que se conectaron solos son el sospechoso habitual.
Síntoma:La opción de vibrar está en gris
- Causa probable:
- La vibración no existe en todos los navegadores. Safari en iPhone y iPad nunca la ha soportado, así que ninguna página puede hacer vibrar un aparato de Apple, tampoco esta.
- Qué hacer:
- Usa la luz, que funciona en todas partes. En Android, Chrome y Firefox vibran con normalidad; si ahí sale en gris, revisa que el teléfono no esté en silencio o en «no molestar».
Síntoma:Mi manipulación sale como una ristra de E y T
- Causa probable:
- La E es un punto y la T una raya, así que un mensaje de puras E y T significa que cada elemento se ha leído como una letra suelta. Tus huecos dentro de las letras duran tanto como los huecos entre ellas.
- Qué hacer:
- Aprieta y suelta más seguido dentro de cada letra, y haz una pausa deliberada entre una letra y la siguiente. Busca un hueco de un punto dentro de la letra y de tres entre letras: las dos cifras aparecen en el panel mientras practicas.
Síntoma:Con el manipulador recto todo sale raya — o todo sale punto
- Causa probable:
- Solo el recto mira cuánto sostienes, y la línea entre los dos sale de la velocidad. A 20 wpm una raya empieza en 120 ms y un clic de ratón normal dura entre 80 y 150, así que casi todo cae del lado de la raya. A 40 wpm la línea está en 60 ms y pasa justo lo contrario.
- Qué hacer:
- O bajas la velocidad hasta que el umbral escrito sea algo que tu mano pueda cruzar a voluntad —a 10 wpm queda en 240 ms— o te pasas a **Paletas**, donde la J siempre es punto y la K siempre es raya y la duración deja de importar. Mientras aprietas, el panel te dice cuánto llevas y en qué se va a convertir.
Síntoma:El panel del micrófono coge el ruido de la sala y se inventa letras
- Causa probable:
- Sin el paso de banda, cualquier cosa lo bastante fuerte en todo el rango de audio se lee como manipulador pulsado: una silla, una tos, un ventilador.
- Qué hacer:
- Deja **Filtrado** puesto y mira el nivel que aparece al lado del botón: necesita unos **-35 dB** para leer algo. Medido contra un zumbido de red y un ventilador, el detector filtrado siguió descifrando con un nivel de zumbido que dejaba al de sin filtrar sin oír absolutamente nada, porque un paso de banda tira todo lo que no está cerca del tono y casi todo el ruido de una habitación está muy por debajo. En **Automática** busca la frecuencia sola; si se engancha a lo que no debe, escríbela y se queda.
Síntoma:La proporción nunca se acerca a 3
- Causa probable:
- Casi siempre son rayas cortas. Una raya se siente larga para quien la envía mucho antes de serlo para quien la recibe.
- Qué hacer:
- Cuenta «uno-dos-tres» en cada raya. Si la proporción baja de 2,2, el mensaje es realmente difícil de leer; entre 2,7 y 3,3 estás transmitiendo con un pulso limpio.
Síntoma:Han desaparecido caracteres del morse
- Causa probable:
- El morse no tiene símbolo para ellos. No existe código para #, %, emojis ni la mayoría de letras acentuadas.
- Qué hacer:
- La página enumera exactamente qué caracteres ha descartado, encima del resultado, en vez de sustituirlos por una interrogación que luego transmitirías como una interrogación de verdad. Escribe esos caracteres con palabras, que es lo que hacen los operadores.
Datos curiosos
El código estrenó carácter en 2004, el primero desde la guerra
La UIT añadió la @ como .--.-. para poder transmitir direcciones de correo. Es una A y una C pegadas, y fue la primera incorporación al morse internacional en más de sesenta años.
La E es un punto porque lo dijo una imprenta
Se cuenta que Vail fijó la longitud de los símbolos contando los tipos móviles de un taller: cuantas más piezas de una letra guardaba el impresor, más corto su símbolo. Es compresión por frecuencia, ochenta años antes de que la teoría de la información le pusiera nombre.
El récord humano son 75,2 palabras por minuto
Lo puso Ted McElroy en un torneo en Asheville, Carolina del Norte, en julio de 1939. A esa velocidad un punto dura dieciséis milisegundos y nadie está oyendo elementos sueltos: las palabras enteras llegan como sonidos únicos.
La ñ existe, y la UIT nunca la aprobó
Los circuitos en español llevan un siglo transmitiendo --.-- para la ñ, y no aparece en ninguna recomendación de la UIT. Aquí está incluida igualmente, porque un traductor que se come la letra en silencio se equivoca justo en el idioma donde no debía.
El morse sobrevive por ser lo más estrecho que puede emitir una radio
Encender y apagar una portadora ocupa unos 100 Hz frente a los 3000 de la voz. Mete la misma potencia en la treintava parte del espacio y la señal atraviesa interferencias que enterrarían una conversación: por eso los radioaficionados siguen hablando con el mundo entero con unos pocos vatios.
Preguntas frecuentes
¿Es gratis este traductor de morse y sale algo de mi dispositivo?
Es gratis y no sale nada. La traducción, el audio, el fichero WAV y el descifrado por micrófono funcionan enteros en tu navegador. Lo que escribes no se envía a ningún sitio y no hay que registrarse.
¿Cuál es el alfabeto morse completo?
Está en la tabla de referencia de esta misma página, dividido en letras, números, puntuación, señales de procedimiento y letras acentuadas. Son veintiséis letras, diez dígitos y una veintena de signos; todo lo que aparece en la tabla se puede transmitir aquí.
¿Cómo se escribe la ñ en morse?
La ñ es --.-- y esta página la transmite. Conviene saber que la UIT nunca la normalizó: es una convención de los circuitos en español, muy asentada, pero no aparece en la recomendación internacional. Si transmites fuera del ámbito hispanohablante, es probable que al otro lado no la reconozcan.
¿Para qué sirven los tres controles?
La velocidad va en palabras por minuto contra la palabra patrón PARIS, y manda sobre todo a la vez: el mensaje, un carácter pulsado en la tabla y los milisegundos a partir de los cuales el panel de manipulación llama raya a una pulsación. El tono es la frecuencia en hercios, y casi todo el mundo acaba cerca de 600. El volumen es el nivel del tono, y también viaja al fichero WAV.
¿A qué velocidad debería aprender?
Pon la velocidad de carácter en 18 o 20 palabras por minuto desde el primer día y baja la velocidad global a lo que puedas seguir. Aprender los caracteres despacio enseña a contar puntos, y contar tiene un techo que luego cuesta meses desaprender.
¿Puede descifrar el morse que oye por el micrófono?
Sí, es lo que hace el último panel. Delante del detector hay un paso de banda estrecho —lo mismo que lleva un receptor de verdad—, así que solo se escucha una rendija del espectro alrededor del tono y el resto de la sala se tira. Medido contra un zumbido de red y un ventilador, siguió descifrando donde el detector sin filtrar no oía nada. Dos cosas que conviene saber: quiere unos -35 dB en el medidor, y necesita oír un tono antes de saber cuánto vale uno, así que con ruido el primer carácter de una transmisión sale mal y el resto bien. Manda unos puntos primero: por eso justamente los operadores abren con VVV.
¿Por qué SOS me sale como tres letras separadas?
Porque has escrito tres letras. Enviado como llamada de socorro de verdad, SOS es un único símbolo pegado, sin huecos entre las letras, y eso es lo que lo hace inconfundible. Lo tienes en esa forma en la lista de señales de procedimiento de esta página.
¿Puedo guardar el audio?
Sí. El botón de descarga escribe un WAV del mensaje a la velocidad y el tono que hayas puesto. Se genera desde las duraciones directamente, no grabando por el altavoz, así que no lleva nada de tu habitación ni de tu tarjeta de sonido.
¿Se sigue usando el código morse?
Sí, aunque ya no en el mar. El morse marítimo acabó en 1999, pero la radioafición sigue funcionando con él porque atraviesa ruido que se traga la voz, y las radiobalizas de navegación aérea y marítima se siguen identificando en morse: sintoniza una estación VOR y oirás sus letras repitiéndose.
¿Se puede aprender morse aquí?
Se llega bastante lejos: pulsas cualquier carácter de la tabla y suena, juegas una ronda donde suena uno y lo buscas, y lo transmites tú con el panel midiendo lo que tu mano ha hecho de verdad. Lo que no es, es un curso. Soltarse pide un conjunto de caracteres que crece, un registro de lo que fallas y espaciado Farnsworth, y de eso se encarga bien un entrenador de morse dedicado. Esta página es el traductor, la referencia y el espejo.
¿Cuáles son los tres instrumentos de manipulación?
El manipulador recto es un solo contacto y las duraciones las marcas tú: es lo que se usaba antes de los años cincuenta y sigue siendo lo más difícil de hacer bien. Las paletas dan un elemento por toque —un lado puntos, el otro rayas—, así que la duración deja de importar y solo cuenta el lado. El manipulador electrónico repite mientras mantienes un lado y alterna si mantienes los dos, que es lo que significa «yámbico» y como transmite hoy casi todo radioaficionado. Las teclas J y K hacen de paletas, y los pads en pantalla van con ratón o con el dedo.
¿Qué mide exactamente el panel de práctica?
Con el manipulador recto, tu propio pulso y nada más. Informa de cuántas veces has pulsado, cuánto duran tu punto y tu raya típicos, la proporción entre ambos frente al 3 del estándar, el hueco que dejas dentro de una letra y el mensaje que ha deletreado tu ritmo. Donde no hay manipulación suficiente para medir algo, lo dice en vez de rellenar con un número. Con las paletas y el electrónico esas duraciones las genera la página a la velocidad que hayas puesto, así que no son una medida tuya y el panel no las presenta como tal: allí lo tuyo son los huecos que dejas y lo que acabas deletreando.
Herramientas relacionadas
Traductor de braille
Traduce en los dos sentidos, con tabla española o inglesa, y te deja escribir los puntos con seis teclas como en una máquina Perkins.
Generador de códigos QR
Enlaces, texto o acceso a tu Wi-Fi. Descarga en PNG o SVG, sin marca de agua ni caducidad.
Papel imprimible
Ocho tipos de papel a la medida que pidas, en PDF con la geometría en milímetros y una línea para comprobar que tu impresora no lo ha encogido.
Test de audio
Cinco comprobaciones en orden —izquierdo, derecho, estéreo, micrófono y latencia— y un veredicto que dice qué falla, no sólo qué has oído.
Actualizado el