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Test de mando

Pulsa cada botón, mueve las palancas y mide la deriva en reposo. Compatible con Xbox, PlayStation, Switch Pro y mandos genéricos.

Conecta el mando y pulsa cualquier botón

El navegador no revela un mando hasta que interactúas con él. Es una medida de privacidad: evita que una página te identifique por el hardware sin que hagas nada.

Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.

Este test lee el mando a través de la API de gamepads del navegador. Muestra cada botón según lo pulsas, la posición exacta de las dos palancas, el valor analógico de los gatillos y si el mando expone vibración.

Más allá de "responde o no responde" hay tres medidas que importan de verdad: la deriva en reposo, que es el defecto que arruina más mandos; la zona muerta, que explica por qué apuntar se siente impreciso; y la frecuencia de sondeo, que es cuántas veces por segundo el mando informa de su estado.

Nada sale de tu equipo. La página lee el estado del mando y lo dibuja; no envía nada a ningún servidor. Y el navegador no revela siquiera que hay un mando conectado hasta que pulsas un botón, que es una protección contra el rastreo por hardware.

Manual

Cómo se usa

  1. 1

    Conecta el mando y pulsa un botón

    Por cable o por Bluetooth, da igual. Hasta que no pulses algo el navegador finge que no hay ningún mando: es una medida de privacidad, no un fallo.

  2. 2

    Recorre todos los botones

    Los que respondan se quedan marcados, así que puedes ir uno por uno sin mirar la pantalla. Los gatillos muestran además su porcentaje: deben subir de forma progresiva de 0 a 100, no saltar.

  3. 3

    Dibuja círculos con las palancas

    Llévalas al borde en todas las direcciones. El punto debería llegar al perímetro por todos lados. Si se queda corto en alguna zona, el sensor está gastado por ahí.

  4. 4

    Mide la deriva

    Suelta las palancas del todo, no las toques, y pulsa el botón de medir. Durante cinco segundos se registra cuánto se mueve el mando **solo**. En un mando sano, prácticamente cero.

  5. 5

    Prueba la vibración

    Si el navegador expone los motores, el botón los activa un segundo. Que no aparezca no significa que el mando no vibre: significa que ese navegador no da acceso.

En detalle

Lo que conviene tener en cuenta

Qué es la deriva y por qué le pasa a tanto mando

La mayoría de palancas usan potenciómetros: una pista resistiva y un contacto que la roza. Al mover la palanca, el contacto se desplaza por la pista y la resistencia cambia. Es barato, preciso y tiene un problema — es una pieza que roza contra otra, así que se desgasta.

Con el uso, la pista se raya y entra polvo. El contacto empieza a leer un valor que no corresponde a la posición real, y el mando informa de movimiento con la palanca quieta. Eso es la deriva. No se arregla con software: la calibración solo mueve el punto que el sistema considera centro, y el ruido sigue ahí.

  • Por debajo del 2 % de desvío: normal, ningún juego lo nota
  • Entre el 2 % y el 8 %: se nota apuntando, empeora con el tiempo
  • Por encima del 8 %: el personaje se mueve solo, hay que sustituir el módulo

Palancas de efecto Hall

La alternativa es medir un campo magnético en vez de un contacto: un imán en la base de la palanca y un sensor que detecta hacia dónde se inclina. Como nada roza con nada, no hay desgaste que produzca deriva.

Han pasado de ser cosa de mandos de arcade a venderse como recambio para los mandos habituales. Si tu mando ya tiene deriva y el modelo lo permite, sustituir el módulo por uno Hall resuelve el problema de forma permanente en lugar de aplazarlo.

  • Sin contacto físico: no desarrollan deriva por desgaste
  • Existen como recambio para mandos de PlayStation, Xbox y Switch
  • Los sensores magnéticos pueden requerir calibrar una vez tras instalarlos

Zona muerta: por qué apuntar se siente raro

La zona muerta es el margen alrededor del centro donde el mando informa de cero aunque la palanca esté algo movida. Existe precisamente para tapar la deriva pequeña: si el fabricante ignora el primer 8 % de recorrido, un mando con algo de ruido parece perfecto.

El precio lo pagas apuntando. Un movimiento fino de la palanca no produce ningún movimiento en pantalla hasta que sales de esa zona, y entonces el movimiento aparece de golpe. Esa sensación de "se me va" al hacer correcciones pequeñas es zona muerta, no falta de puntería.

Mapeo estándar

El navegador intenta traducir cada mando a una distribución común: dieciséis botones y cuatro ejes en posiciones fijas. Cuando lo consigue, el botón 0 es siempre el de abajo del rombo —A en Xbox, ✕ en PlayStation— sin importar el fabricante.

Con mandos raros, volantes o adaptadores antiguos, el navegador no reconoce la distribución y lo indica como no estándar. Los botones siguen funcionando y sus valores son correctos; lo único que deja de ser fiable es el nombre que les pone.

Historia

De la cruceta a la palanca analógica

La cruceta que usamos hoy la diseñó Gunpei Yokoi en Nintendo para las Game & Watch de 1982, y llegó al mando de la NES en 1983. Antes se usaban palancas tipo arcade, caras y voluminosas; aquella cruz plana permitía un mando delgado y barato, y fijó la forma de los mandos durante una década.

El salto a lo analógico vino con la necesidad de moverse en tres dimensiones. La Nintendo 64 lanzó su mando con palanca analógica en 1996, y Sony respondió en 1997 con el Dual Analog, que ya traía las dos palancas, y meses después con el DualShock, que le sumó la vibración. Esa disposición de dos palancas sigue vigente casi treinta años después.

Los gatillos analógicos llegaron con la Dreamcast en 1998 y se consolidaron con la Xbox original. Permitieron cosas que un botón no puede: acelerar gradualmente, apretar el gatillo a medias.

La deriva se convirtió en tema público con los Joy-Con de la Switch a partir de 2017, hasta acabar en demandas colectivas. El defecto no era nuevo —los potenciómetros siempre se han desgastado— pero el tamaño diminuto de aquellos módulos y las horas de uso lo hicieron visible a una escala que ningún mando anterior había alcanzado.

1983
Cruceta en el mando de NES
1996
Primera palanca analógica
125 Hz
Sondeo USB habitual
17
Botones del mapeo estándar
Cómo funciona

Del pulgar al navegador

Un mando no avisa cuando pasa algo. Al contrario: el ordenador le pregunta muchas veces por segundo «¿cómo estás ahora?», y el mando responde con un paquete que describe el estado de todo a la vez. Ese ritmo de preguntas es la frecuencia de sondeo.

Un mando USB habitual responde a unos 125 Hz, es decir cada 8 milisegundos. Los modelos para competición llegan a 1000 Hz. Por Bluetooth suele bajar, y esa es una de las razones por las que un mando inalámbrico se siente ligeramente más lento aunque la diferencia sea de milisegundos.

Los botones normales son digitales: un contacto que está cerrado o abierto, y el paquete lleva un bit por cada uno. Los gatillos de los mandos modernos son analógicos, con su propio sensor de posición, y por eso el navegador informa de un valor entre 0 y 1 en vez de pulsado o no pulsado.

Las palancas envían dos números cada una, uno por eje, normalizados entre -1 y 1. El navegador no te da la lectura cruda del sensor: le aplica la zona muerta del sistema y a veces una calibración. Por eso una palanca quieta puede informar exactamente 0,000 aunque físicamente esté algo descentrada.

La API de gamepads no dispara eventos por cada botón. Expone una foto del estado, y la página tiene que consultarla en cada fotograma. Este test lo hace sesenta veces por segundo, y de ahí saca todo lo demás — incluida la frecuencia de sondeo real, que se deduce de cada cuánto cambia la marca de tiempo del mando.

A mano

Diagnosticar una palanca sin ningún programa

Antes de comprar un recambio conviene saber si el problema es la palanca, el mando entero o el sistema. Se puede acotar en unos minutos.

  1. 1

    Conéctalo a otro ordenador o a una consola. Si la deriva viaja con el mando, es hardware. Si desaparece, el problema estaba en la configuración del primer equipo.

  2. 2

    Mide las dos palancas por separado con este test. Si solo una deriva, es su módulo. Si derivan las dos por igual, sospecha de la calibración antes que del hardware.

  3. 3

    En Windows, busca "Configurar mandos de juego USB" y usa el asistente de calibración. No arregla una pista desgastada, pero sí un centro mal aprendido, que se confunde mucho con deriva.

  4. 4

    Un poco de alcohol isopropílico en la juntura mientras giras la palanca puede arrastrar polvo del contacto. Funciona a veces y dura poco, pero cuesta nada y descarta la suciedad.

  5. 5

    Anota el porcentaje de desvío antes y después. Es la única forma de saber si algo cambió de verdad o solo lo parece.

Diagnóstico

Si algo no funciona

Síntoma:El navegador no detecta el mando

Causa probable:
Hasta que no se pulsa un botón el navegador no lo revela, y algunos mandos necesitan un modo concreto para ser vistos como gamepad.
Qué hacer:
Pulsa varios botones, incluidos los gatillos. Si sigue sin aparecer, prueba otro puerto USB y otro cable —muchos cables de carga no llevan datos—. En mandos de PlayStation por Bluetooth, empareja desde el sistema antes de abrir la página.

Síntoma:El personaje se mueve solo aunque no toque nada

Causa probable:
Deriva: la palanca informa de movimiento en reposo, casi siempre por desgaste del potenciómetro.
Qué hacer:
Mide primero con el botón de deriva para tener un número. Prueba a recalibrar en el sistema, que arregla un centro mal aprendido. Si el desvío pasa del 8 %, el módulo está gastado: sustituirlo por uno de efecto Hall lo resuelve de forma permanente.

Síntoma:Un gatillo salta de 0 a 100 sin valores intermedios

Causa probable:
O el mando tiene gatillos digitales, o el sensor analógico ha fallado y solo informa de los extremos.
Qué hacer:
Comprueba si tu modelo tiene gatillos analógicos: los de consola modernos sí, muchos genéricos baratos no. Si debería tenerlos y no los tiene, es un fallo del sensor. Ojo también con los mandos que traen un interruptor para pasar los gatillos a modo digital.

Síntoma:Los botones responden pero con los nombres cambiados

Causa probable:
El navegador no reconoce la distribución y lo indica como mapeo no estándar.
Qué hacer:
No hay nada que arreglar en el mando: los índices y los valores son correctos, solo la etiqueta es una suposición. Dentro de cada juego podrás reasignar los botones. Un adaptador con soporte XInput suele resolver el mapeo en Windows.

Síntoma:La palanca no llega al borde en alguna dirección

Causa probable:
El sensor ha perdido recorrido por ese lado, o el aro de la carcasa roza y frena la palanca.
Qué hacer:
Quita el capuchón de goma y comprueba si mejora: a veces es el propio capuchón el que roza. Si el recorrido sigue corto, el módulo está gastado. Algunos juegos permiten subir la sensibilidad, lo que lo disimula sin arreglarlo.

Síntoma:No aparece el botón de vibración

Causa probable:
Ese navegador no expone los motores, o el mando no los ofrece por la conexión actual.
Qué hacer:
Prueba en Chrome o Edge, que son los que mejor soportan la vibración por gamepad. Y prueba por cable: varios mandos exponen vibración por USB pero no por Bluetooth.
Curiosidades

Datos curiosos

El botón 0 no siempre está en el mismo sitio

En el mapeo estándar el botón 0 es el de abajo del rombo: A en Xbox, ✕ en PlayStation. Pero Nintendo coloca A y B al revés que Xbox físicamente, así que el mismo botón lógico está donde no esperas si vienes de la otra plataforma.

El navegador te oculta el mando a propósito

Hasta que no pulsas un botón, la página no puede ver que hay un mando conectado. Es una defensa contra el rastreo: la lista de dispositivos es bastante única y serviría para identificarte sin cookies.

La vibración se llama "dual-rumble" por una razón

Casi todos los mandos llevan dos motores con pesos descentrados de tamaños distintos: uno grande para los golpes graves y uno pequeño para las vibraciones finas. La API pide una intensidad para cada uno por separado.

El DualSense expone más de lo que el navegador usa

Sus gatillos adaptativos pueden ofrecer resistencia variable, y tiene un altavoz y un panel táctil. La API de gamepads estándar no llega a nada de eso: solo ve botones, ejes y vibración.

Más hercios de sondeo no siempre es mejor

Por encima de la frecuencia de refresco de tu pantalla, los datos extra se descartan antes de dibujar nada. Un mando de 1000 Hz con un monitor de 60 Hz aporta consistencia, no una ventaja proporcional.

Dudas

Preguntas frecuentes

¿Por qué tengo que pulsar un botón para que aparezca?

Porque el navegador oculta los mandos conectados hasta que interactúas con uno. La lista de dispositivos de una persona es bastante única y serviría para identificarla sin cookies, así que exigen un gesto deliberado antes de revelarla.

¿Sirve para mandos de Xbox, PlayStation y Switch?

Sí, y también para mandos genéricos de PC, volantes y palancas de vuelo. Con los tres grandes el navegador aplica el mapeo estándar y los nombres salen correctos; con el resto puede indicar mapeo no estándar, y entonces los valores siguen siendo válidos aunque las etiquetas no coincidan.

¿Cuánta deriva es normal?

Por debajo del 2 % de desvío en reposo es normal y ningún juego lo nota. Entre el 2 % y el 8 % se nota apuntando y suele ir a peor. Por encima del 8 % el personaje se mueve solo y toca sustituir el módulo.

¿Se puede arreglar la deriva sin abrir el mando?

A veces. Recalibrar en el sistema corrige un centro mal aprendido, que se confunde mucho con deriva real. Limpiar la base con alcohol isopropílico puede arrastrar polvo del contacto. Pero si la pista resistiva está desgastada, ninguna de las dos cosas dura: solo cambiar el módulo lo resuelve.

¿Funciona por Bluetooth?

Sí, siempre que el sistema ya tenga el mando emparejado. Ten en cuenta que por Bluetooth la frecuencia de sondeo suele ser menor que por cable, y que algunos mandos no exponen la vibración de forma inalámbrica.

¿Envía este test algún dato de mi mando?

No. Todo se lee y se dibuja en tu navegador; nada se envía a ningún servidor ni se guarda. Al cerrar la pestaña no queda rastro.

¿Puedo probar aquí un mando de PS4 o PS5?

Sí. El DualShock 4 y el DualSense funcionan tanto por cable USB como por Bluetooth, y el navegador los reconoce sin instalar nada. La página detecta que es un mando de PlayStation y etiqueta los botones como ✕, ○, □ y △ en lugar de A, B, X e Y. Para emparejarlos por Bluetooth mantén pulsado PS + Share en el DualShock 4, o PS + Create en el DualSense, hasta que la barra empiece a parpadear.

¿Funciona en un móvil o una tablet?

En Android sí, con el mando emparejado por Bluetooth y usando Chrome. En iPhone y iPad depende de la versión de iOS y del mando concreto, así que la respuesta honesta es que lo compruebes en diez segundos: empareja el mando, abre esta página y pulsa cualquier botón. Si aparece el panel, funciona. Si no aparece nada, ese navegador no lo está exponiendo y no hay ajuste que lo cambie.

Herramientas relacionadas

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