Test de micrófono
Mira la onda y el nivel mientras hablas, y grábate cinco segundos para oírte como te oyen los demás.
El navegador te pedirá permiso. El audio se queda en tu equipo: no se envía a ningún servidor ni se guarda al recargar.
Se genera aquí, en tu navegador. Lo que escribes no sale de tu equipo.
Esta prueba abre tu micrófono desde el navegador y dibuja lo que entra: la forma de onda, el nivel actual y el pico. Con eso sabes en segundos si el micrófono está captando algo y si lo está haciendo al volumen correcto.
El audio no sale de tu equipo. No se envía a ningún servidor, no se guarda y desaparece al recargar la página. La grabación de prueba se queda en la memoria del navegador y se borra sola al cerrar.
La parte que más gente pasa por alto es la de escucharse. El medidor te dice que entra señal, pero no te dice si se oye un zumbido, un eco, o si el ventilador del ordenador tapa tu voz. Grabarte cinco segundos y reproducirlos es la única forma de oír lo que oye la otra persona.
Cómo se usa
- 1
Da permiso al navegador
Pulsa el botón y acepta cuando el navegador pregunte. El permiso es solo para esta pestaña y se retira al cerrarla. Si por costumbre le diste a bloquear, más abajo explicamos cómo revertirlo.
- 2
Elige el micrófono correcto
Si tienes varios —el del portátil, el de los auriculares, una webcam— aparecerá un selector. Es el error más común: el sistema está escuchando por un micrófono distinto del que crees.
- 3
Habla en voz normal y mira el nivel
La barra debería moverse con holgura sin llegar al extremo. Si apenas se mueve, la ganancia está baja o estás lejos. Si se pone roja, satura y tu voz se oirá distorsionada por mucho que grites menos.
- 4
Lee el espectro
Las barras de colores reparten el sonido por frecuencia: graves a la izquierda, agudos a la derecha. Tu voz debería llenar sobre todo la zona media. Una punta estrecha pegada al borde izquierdo que sigue ahí cuando callas es zumbido eléctrico, no tu voz.
- 5
Mira también el ruido de fondo
Quédate callado unos segundos y observa ese número. Es lo que tu micrófono capta cuando nadie habla: ventiladores, aire acondicionado, la calle. Cuanto más bajo, más limpia sonará tu voz.
- 6
Grábate y escúchate
Cinco segundos hablando con normalidad. Al reproducirlo oirás exactamente lo que oye quien está al otro lado, incluidos los problemas que ningún medidor muestra.
Lo que conviene tener en cuenta
De condensador
Es el tipo de casi todos los micrófonos de USB, de portátil y de móvil. Una lámina finísima vibra frente a una placa fija y esa variación de distancia cambia la capacidad eléctrica entre ambas. Necesita alimentación para funcionar, que en un USB viene por el propio cable.
Son muy sensibles, y eso es a la vez su virtud y su problema: captan matices de la voz, pero también el teclado, el ventilador y la conversación de la habitación de al lado.
- Muy sensibles, captan bien la voz a distancia media
- Recogen mucho ruido ambiente: van mejor en sitios tratados o silenciosos
- Necesitan alimentación (USB, pilas o phantom de 48 V)
Dinámico
Funciona como un altavoz al revés: una bobina unida a una membrana se mueve dentro de un imán y genera corriente. No necesita alimentación y aguanta niveles muy altos sin distorsionar, por eso es el de los conciertos.
Es bastante menos sensible que un condensador, y ahí está su ventaja para grabar en casa: hay que acercarse mucho, así que capta tu voz y casi nada de la habitación.
- Ignoran gran parte del ruido ambiente si hablas cerca
- No necesitan alimentación y son muy robustos
- Suelen requerir más ganancia: con algunas tarjetas se oyen bajos
MEMS, el del móvil
Es un condensador miniaturizado grabado sobre silicio, del tamaño de un grano de arroz. Es el que llevan los móviles, los portátiles y los auriculares inalámbricos, y por eso cualquier teléfono moderno tiene tres o cuatro.
Con varios de ellos el dispositivo puede comparar lo que llega a cada uno y deducir de qué dirección viene el sonido, que es como se cancela el ruido de fondo en una llamada.
- Diminutos y baratos, calidad sorprendentemente buena para la voz
- Casi siempre van con procesado del sistema encima
- Se degradan con la humedad y el polvo con los años
Espectro y espectrograma: qué mira cada uno
El espectro reparte el sonido de este instante por frecuencia: contesta «qué está sonando ahora». El espectrograma apila esos instantes uno detrás de otro, así que añade la dimensión que al espectro le falta — el tiempo.
Esa diferencia es la que resuelve los diagnósticos difíciles. Un zumbido de red y una nota sostenida se ven idénticos en el espectro: los dos son un pico en una frecuencia. En el espectrograma el zumbido es una raya recta que lleva ahí desde que abriste la página, y la nota es un trazo que empieza y acaba.
- Raya horizontal continua: ruido constante — ventilador, zumbido eléctrico
- Manchas que suben y bajan en la zona media: voz normal
- Toda la mitad superior encendida sin hablar: siseo, ganancia demasiado alta
- Rayas paralelas equiespaciadas: armónicos, propio de una voz o un instrumento
Patrón polar: por dónde escucha
Un micrófono no capta igual por todos lados. El patrón cardioide recoge lo que tiene delante y rechaza lo de atrás, y es el que quieres para hablar. El omnidireccional capta por igual en todas direcciones, útil para una reunión alrededor de una mesa y malo para una habitación con eco.
Si tu voz se oye lejana aunque el nivel sea correcto, muchas veces no es la ganancia: es que estás hablando al lado equivocado del micrófono. En muchos modelos USB el frente es el lado de la marca, no la punta.
De la bobina de Berliner al chip de tu móvil
El micrófono de carbón que Emile Berliner y David Edward Hughes desarrollaron por separado hacia 1877 fue el que hizo práctico el teléfono. Unos gránulos de carbón cambiaban de resistencia al comprimirse con el sonido. Sonaba mal y siseaba, pero era barato y resistente, y siguió dentro de los teléfonos durante casi cien años.
En 1916 E. C. Wente, en los laboratorios de Western Electric, construyó el primer micrófono de condensador. Fue un salto enorme en fidelidad y es el principio que sigue usando el micrófono de tu portátil, más de un siglo después.
El de bobina móvil llegó en 1931, también en Western Electric, y con él la robustez que permitió sacar los micrófonos del estudio. El Shure SM58, de 1966, llevó ese diseño a un punto tan resuelto que se sigue fabricando hoy prácticamente igual.
El cambio decisivo para lo que tienes en la mano fue el MEMS, que llegó al mercado masivo a principios de los 2000. Grabar el micrófono directamente sobre silicio permitió meter varios en un teléfono por céntimos, y de ahí viene que hoy cualquier móvil pueda cancelar el ruido comparando lo que oye cada uno.
- 1877
- Micrófono de carbón
- 1916
- Primer condensador
- 1966
- Shure SM58
- 48 kHz
- Muestreo habitual hoy
Cómo llega tu voz al navegador
Tu voz es una variación de presión en el aire. El micrófono la convierte en una variación de voltaje —eso es la señal analógica— y a partir de ahí todo lo que ocurre es contar.
El conversor analógico-digital mide ese voltaje muchas veces por segundo. La frecuencia estándar para voz y música es de 44.100 o 48.000 muestras por segundo, y no es un número arbitrario: para reconstruir una onda hace falta muestrearla al doble de su frecuencia más alta, y el oído humano llega hasta unos 20.000 Hz.
Cada muestra se guarda con una precisión determinada. Con 16 bits hay 65.536 valores posibles de amplitud; con 24 bits, más de dieciséis millones. Más bits no significa más volumen: significa más margen entre el ruido de fondo del propio circuito y el punto en que la señal satura.
Y saturar es exactamente eso: pedirle al conversor un valor más alto del que puede representar. La onda se corta en plano por arriba, y ese corte es irreversible. Bajar el volumen después no lo arregla, porque la información que se recortó ya no está. Por eso el medidor avisa antes de llegar al extremo.
El navegador recibe esas muestras y las expone a la página como una lista de números entre -1 y 1. Todo lo que hace esta herramienta es leer esa lista: la onda es dibujarla tal cual, y el nivel es la media cuadrática de cada bloque, que se aproxima a lo que el oído percibe como volumen mejor que el valor máximo.
Localizar un ruido de fondo sin instalar nada
Si el medidor no baja de cierto nivel cuando callas, hay algo sonando. Se localiza por eliminación, y suele tardar menos de dos minutos.
- 1
Deja el ruido de fondo estabilizarse unos segundos y quédate con esa cifra como referencia.
- 2
Si el número baja, el culpable es el ventilador o el disco. Un micro sobre la mesa recoge la vibración del mueble, no solo el aire.
- 3
Un zumbido constante y grave suele ser un bucle de masa por la fuente de alimentación. Si con batería desaparece, ya sabes cuál es.
- 4
Son ruido de banda ancha, el más difícil de quitar después, y casi nadie los oye hasta que los escucha grabados.
- 5
Repite la grabación de cinco segundos después de cada cambio. Comparar dos grabaciones dice más que mirar el medidor.
Si algo no funciona
Síntoma:Bloqueé el permiso sin querer y ya no me lo vuelve a pedir
- Causa probable:
- El navegador recuerda la decisión por sitio y no vuelve a preguntar mientras siga guardada.
- Qué hacer:
- Pulsa el icono a la izquierda de la dirección —un candado, un deslizador o un micrófono tachado—, busca el permiso de micrófono y ponlo en «Permitir». Después recarga la página. En el móvil puede estar además bloqueado para el navegador entero, en los ajustes de aplicaciones del sistema.
Síntoma:El navegador tiene permiso pero no entra nada de sonido
- Causa probable:
- Casi siempre está seleccionado un micrófono distinto del que usas, o el que usas está silenciado por hardware.
- Qué hacer:
- Cambia de dispositivo en el selector de arriba. Después mira el interruptor físico: muchos auriculares llevan uno en el cable y muchos micrófonos USB un botón de silencio con un led. Por último, revisa el mezclador del sistema, donde puede estar el volumen de entrada a cero.
Síntoma:Se me oye muy bajo aunque grite
- Causa probable:
- La ganancia de entrada está baja, o es un micrófono dinámico conectado a una entrada que no le da suficiente nivel.
- Qué hacer:
- Sube el volumen de entrada en los ajustes de sonido del sistema. En Windows, dentro de las propiedades del micrófono, hay además una casilla de refuerzo. Y acércate: la mayoría de micrófonos de voz están pensados para hablar a un palmo, no a medio metro.
Síntoma:Se me oye distorsionado o metálico
- Causa probable:
- Estás saturando la entrada, o el procesado automático del sistema está trabajando de más.
- Qué hacer:
- Baja la ganancia hasta que el medidor no llegue al extremo, y aléjate un poco. Si aun así suena artificial, desactiva la cancelación de ruido y la supresión de eco en los ajustes de sonido: intentan limpiar la señal y a menudo destrozan la voz.
Síntoma:Se oye un zumbido constante de fondo
- Causa probable:
- Suele ser un bucle de masa por la alimentación, o interferencia de un cable que pasa cerca de la corriente.
- Qué hacer:
- Desenchufa el cargador del portátil y comprueba si desaparece. Separa el cable del micrófono de los de corriente. Si es USB, prueba otro puerto, preferiblemente en el otro lado del equipo.
Síntoma:Funciona aquí pero no en Zoom, Teams o Discord
- Causa probable:
- Cada aplicación tiene su propia selección de dispositivo, independiente de la del sistema y de la del navegador.
- Qué hacer:
- Abre los ajustes de audio de esa aplicación y elige el micrófono ahí. Que funcione en esta página descarta el hardware y el permiso del sistema: el problema está dentro de esa aplicación.
Síntoma:La otra persona oye eco de su propia voz
- Causa probable:
- Tu micrófono está recogiendo lo que sale por tus altavoces y devolviéndoselo.
- Qué hacer:
- Usa auriculares: resuelve el eco en el momento y de raíz. Si no puedes, baja el volumen de los altavoces y aleja el micrófono de ellos, y deja activada la cancelación de eco de la aplicación de videollamada.
Datos curiosos
Tu voz te suena distinta grabada por una razón física
Cuando hablas oyes dos cosas a la vez: el sonido que llega por el aire y el que te llega por los huesos del cráneo, que refuerza los graves. La grabación solo tiene la primera mitad. No es que el micrófono te distorsione: es que llevas toda la vida oyéndote con un refuerzo que los demás nunca han oído.
El número 48.000 viene del cine
Los 44.100 Hz del CD salieron de encajar audio en cintas de vídeo existentes. Los 48.000 se impusieron en vídeo profesional porque dividen limpio entre las frecuencias de fotogramas habituales, y por eso es lo que usa tu navegador por defecto.
La cancelación de ruido necesita dos micrófonos
Un móvil compara lo que llega a cada uno. Lo que suena igual en ambos viene de lejos y es ruido; lo que llega antes y más fuerte a uno viene de cerca y es tu voz. Por eso tapar sin querer el micrófono de arriba empeora la llamada aunque hables por el de abajo.
Los decibelios de audio son negativos a propósito
En grabación digital el 0 dB no es el silencio: es el máximo que se puede representar. Todo lo demás va por debajo, en negativo. Un nivel sano de voz ronda los -12 dB, y llegar a 0 significa que estás saturando.
El efecto de proximidad se usa a propósito
Los micrófonos direccionales refuerzan los graves cuando la fuente está muy cerca. Es un artefacto físico del diseño, pero es exactamente lo que produce la voz profunda de la radio, y los locutores lo aprovechan acercándose.
Preguntas frecuentes
¿Se guarda o se envía mi audio?
No. Todo ocurre dentro de tu navegador: el sonido se analiza para dibujar la onda y calcular el nivel, y nada se envía a ningún servidor. La grabación de prueba vive en la memoria de la pestaña y se borra al recargar o cerrarla.
¿Por qué me pide permiso?
Porque los navegadores exigen permiso explícito para el micrófono, y hacen bien. El permiso es solo para esta pestaña y desaparece al cerrarla. Mientras esté activo verás el indicador de grabación de tu navegador o de tu sistema.
¿Funciona en el móvil?
Sí, en iPhone y en Android, con el navegador pidiendo permiso igual. En iPhone hay que usar Safari o un navegador reciente; si no aparece el diálogo, revisa que el navegador tenga permiso de micrófono en los ajustes del sistema.
Mi micrófono va bien aquí pero mal en las videollamadas, ¿por qué?
Porque cada aplicación elige su propio dispositivo de entrada, aparte del sistema. Que funcione en esta página es un buen diagnóstico: descarta el hardware, el cable y el permiso del sistema, y deja el problema dentro de esa aplicación.
¿Qué nivel debería marcar?
Hablando con normalidad, la barra debería moverse con holgura sin llegar al extremo. Si apenas se mueve, falta ganancia o estás lejos. Si toca el tope y se pone roja, estás saturando, y eso no se arregla después bajando el volumen.
¿Qué significan los datos del dispositivo?
Los informa el navegador sobre tu micrófono. La frecuencia de muestreo y los bits por muestra definen cuánta resolución tiene la señal; la latencia es el retardo que añade la entrada. El control automático de ganancia, la cancelación de eco y la supresión de ruido aparecen desactivados porque los pedimos así a propósito: queremos que veas tu micrófono en crudo, no lo que el sistema decide que debes oír.
¿Qué me dice el espectro de frecuencias?
Reparte el sonido según su altura. Una voz normal llena sobre todo la banda media, que es donde está la inteligibilidad. Si ves una punta fija y estrecha en el extremo izquierdo que no desaparece al callarte, es zumbido de la red eléctrica. Si el lado derecho está siempre encendido, hay siseo constante: un ventilador o la ganancia demasiado alta.
¿Por qué mi voz grabada no suena como yo la oigo?
Porque al hablar oyes tu voz por el aire y también a través de los huesos del cráneo, que refuerzan los graves. La grabación solo capta la primera parte. Lo que oyes en la grabación es lo que oyen los demás.
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